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Soy una persona alegre,casada con una gran familia, disfruto de la vida...me gusta soñar para lograr realidades.

jueves, 23 de mayo de 2013

EL INCESTO. VIOLENCIA SEXUAL INTRAFAMILIAR

   El incesto es una de las conductas de violencia sexual intrafamiliar más comunes y menos denunciadas. Se considera según el origen de la palabra del latín incestus, como una acción impura. Se caracteriza por ser una relación sexual entre parientes muy próximos, ascendientes y descendientes y/o hermanos.
   En sentido simbólico es unión con la propia base del ser, la cual según Jung permite la individuación. El deseo de incesto que ya en los los pueblos primitivos hubo de ser reprimido por la prohibición, aparece hoy según el psicoanálisis en la fase inicial del desarrollo. Se dirige al progenitor del sexo opuesto, primera persona que conoce el niño o niña. Conjuntamente con este impulso se produce un sentimiento de odio y deseo de muerte contra el progenitor del mismo sexo, resultando la situación de Edipo en el niño y de Electra en la niña. 
   En el origen de la prohibición del incesto existen varias teorías, de ellas es muy conocida la de Freud. Según esta doctrina psicoanálítica, se presenta consecutivamente al primitivo deseo de incesto del niño pequeño. Ambos deseo y prohibición se sumergen en el inconsciente, coexistiendo también con la prohibición de atentar contra la vida del progenitor de igual sexo. Ambas prohibiciones originan una precoz e intensa conmoción psíquica que es vivida como intensamente dura y frustradora por el niño o niña.
   Estas conceptualizaciones de Freud en el sentido de considerar los celos de los hijos hacia el progenitor del sexo opuesto como enamoramiento hacia "el atractivo" que ni la madre ni ella tienen en el caso de la niña hacia el padre, en mi opinión es discutible por cuanto un niño que si tiene ese "atractivo" por ser del mismo sexo que el padre, no ha de buscarlo en la madre que no lo tiene. De aceptar esta opinión freudiana, tendríamos que entender intenciones abiertamente sensuales y deseo sexual en el niño o niña lo cual no creemos posibles en esta etapa de desarrollo, a menos que ya haya sido estimulado de manera precoz en estos menesteres, el deseo sexual no es inconsciente, necesita ser impulsado hacia afuera, y esto sucede ante un  estímulo que lo provoque. Establecer una distinción sexual solo por la forma en que se viste la gente, es el único factor que tendría un niño para definir las diferencias sexuales, ya que las personas no andan desnudas hoy y mucho menos pudieron andar así en los tiempos de Segismund Freud.
   Tanto el niño como la niña muestran "atracción" o acercamiento al progenitor que compite con ellos, en una etapa en la que aún conserva sus características primarias demandantes y egocéntricas hacia la progenitora, con la intención deliberada de separar a la pareja, acaparar a la madre cuando su padre compite con ellos en el disfrute de las atenciones y el afecto materno. El niño en esta etapa de desarrollo, quiere dormir en la cama de los padres "en medio de la pareja", se abraza al padre si es del sexo femenino, para evitar que su padre alcance a su madre, ella asume ser el escudo que la protege, porque su madre es de ella, no del padre, y el niño igualmente se coloca en medio de ambos por la misma razón de reclamar para él, los afectos de la madre. ¿Qué podría provocar esta conducta en los hijos?
   La madre es quien prodiga todas las atenciones a los hijos, ella alimenta, acuna, limpia, ama y da protección visible y de tiempo completo a los hijos y esto es comprobado por los niños en esa edad, contrario al padre que se convierte en "proveedor", no "amador", algo que ellos no entienden a esa edad es el factor económico que sustenta, ellos solo saben de necesidades básicas y de afecto, y mamá es quien los proporciona. Partiendo de esto, la niña que se sabe igual a la madre, no quiere ser igual que él padre como considera Freud, y no se siente inferior a él, no se inhibe, todo lo contrario es avanzada. Por su parte el niño que se sabe igual al padre, sabe que de frente a la madre puede detener al padre con el mismo propósito que la niña, protege a mamá de papá, se sabe igual al padre, por lo que ofrece lo que tiene papá de parecido a él, que la madre reclamaría. Esta conducta en los niños es provocada por el progenitor que se aproxima a la madre.
   En todo el proceso, considero que el acercamiento del niño al progenitor, no implica deseo sexual, por cuanto ese desarrollo aun no aparece, ya que está definitivamente ligado al desarrollo hormonal camino a la adolescencia. Le erección del pene en un bebé, es característica fisiológica refleja normal, ante estímulos externos como el toque o tensión normal del pene al despertar, no "deseo sexual".
  Considero que los "celos infantiles" hacia el progenitor y que Freud considera atracción física o "enamoramiento", no tienen contenido sexual sino mas bien sentido de propiedad. La actitud de celos se manifestará en dirección al progenitor que primero intente acercamiento afectuoso al otro,  ya sea el niño de sexo masculino o femenino. Esta actitud no solo se mostrará en la interacción mutua de los progenitores, sino que se manifestará hacia cualquier persona sin importar el sexo que intente acercamiento a su progenitora.
   La opinión de Freud culpando al niño, por sentir el supuesto deseo de incesto con el progenitor del sexo opuesto, cuando en realidad el padre es quien admite y lleva a cabo el mismo, puede ser producto de la posición cultural machista de la época, pues a todas luces en la actualidad el incesto es una clara violación sexual a un menor, llevada a cabo por quien interpreta el acercamiento del niño como una provocación que el adulto no pudo resistir, cuando la intención del hijo es defender a la madre del ataque del padre. La competencia que manifiesta el niño o niña con el padre, por la "propiedad madre" no es de ninguna manera en contra de ella, es contra el padre, ya que este no solo tiene el poder sobre la progenitora sino también sobre él, es lucha por el poder.
   En todo caso la hipótesis aquí planteada, brinda además un factor de desarrollo en el aprendizaje por imitación, los niños hacen con los progenitores precisamente lo que estos hacen en presencia de ellos, luego de asumir su identidad como hombre o mujer.
   Cuando el incesto se mantiene oculto en el grupo familiar, no es el niño abusado quien lo dispone, es el adulto, admitiendo que no es una conducta apropiada la llevada a cabo. Tanto sabe el adulto que lo comete, que es capaz de proferir amenazas, cuando la víctima exprese incomodidad hacia el hecho, y tanto conoce el adulto el abuso, que refuerza con estímulos materiales como regalos y mucho amor si descubre carencias afectivas en el menor, lo que impulsaría en el niño un acercamiento "voluntario y provocador", para obtener el beneficio particular ya reforzado anteriormente.
   Ejemplos confesados en el interior de la terapia:
  En muchos casos denunciados el abuelo, padre, o hermano de la víctima eleva para su defensa del ataque sexual incestuoso alegando: "ella me provocó", una aseveración increíblemente ingenua de un adulto culpando a un menor:
    "... esa desgraciada me provocó...", un señor de 79 años, responde en el tribunal la acusación de violentar sexualmente a la nieta niña de 5 años. (caso del tribunal penal. S.C., R.D.).
   La relación incestuosa se ha convertido en el secreto familiar mejor guardado. Una familia donde uno de sus miembros ha cometido incesto contra otro, se convierte en cómplice del violento hecho que en la mayoría de los casos no es denunciado por verguenza, o porque considera que esa conducta es normal:
   "... doctora mi padre hizo eso conmigo hasta que cumplí los 9 años, yo pensaba que eso era normal, también lo hizo con mis hermanos, aunque ninguno hablaba de eso...", son las palabras referidas por un padre emigrante, cuando narraba lo mal que se sentía cuando su esposa que ya conocía la historia, mostró desconfianza hacia él, cuando lo vio tomando en brazos a su hija más pequeña de 4 años, la cual desde que él regresó del viaje a pasar la navidad en familia, quiere estar siempre a su lado y no permitía que él se acercara a su madre, se le ocurrió decirle: "pero tu tienes una nalguita muy fuerte y bonita al tiempo que la tocó dando a la nena un par de nalgadas". Continuó exponiendo: "Yo nunca haría eso a ninguno de mis hijos, yo sufro hasta hoy con mis 45 años, lo que hizo mi padre conmigo, es algo que no le deseo a nadie, me duele mucho que mi esposa haya pensado eso de mi". (caso de la consulta de la Licda Flavia Peguero).
   Es decir que el incesto como cualquier otro tipo de violencia permanece en la memoria de quien lo sufre, y de quien lo conoce en el grupo familiar.
   El hecho de que la víctima de este tipo de violencia, lo vea como algo normal, es porque existe la probabilidad de que haya sido iniciado a muy temprana edad, probablemente en el momento que lo ubica Freud. Un niño que recibe demostraciones de afecto, como caricias placenteras, reforzantes de por si, que luego van acompañadas de regalos como reforzador material, entenderá ese amor del familiar como bueno para él, y si alguien dentro del grupo no lo advierte, puede ser por la misma razón. Veamos ejemplo:
   "...  no, fue una amiguita quien me dijo que mi papá no podía hacer eso conmigo, que eso es malo..." declara una jovencita de 13 años, en la terapia, a la pregunta de si no sabía que no estaba bien lo que su padre estaba haciendo con ella. Paciente llevada a consulta por la madre, cuando la joven relató le  lo que pasaba por recomendación de la amiga. La madre llorando dice: "... cómo pudo hacer eso, para esa hija él era su adoración... ", el diagnóstico médico arrojó defloración antigua. (caso de consulta de la Licda Flavia Peguero, depart. del adolesc. Hospital).
   La conducta incestuosa puede darse entre hermanos, de ambos sexos. Tenemos el caso de dos hermanos, que se acusan mutuamente de provocarse para iniciar la relación de incesto: "... Yo estaba en el mueble medio dormida y él se vino sobre de mi y me beso y abrazó estaba drogado, dice la joven de 15 años...", "mientes!, contradice el hermano de 17 años, "... no es cierto ella me llamó y se ofreció diciendo que estábamos solos que podíamos hacerlo, ella si estaba drogada, yo estaba un poco borracho"... Los hermanos fueron llevados a terapia por la madre Luego que los sorprendió (caso de la consulta. Licda Flavia Peguero).
   Otras veces, se piensa que por ser del mismo sexo, los hijos pequeños pueden dormir con los hermanos mayores sin que haya posibilidad de acercamiento sexual, cuando en realidad existe el mismo riesgo:
   "... desde los siete años hasta los trece, me estuvo violando, yo creía que el me amaba, que era cariñoso...", revelación de un profesional de la medicina, cuando tomaba terapia por su problema de identidad sexual, el se declara homosexual, pero siente una ambivalencia, pues le incomoda su pareja, no puede evitar recordar con dolor en su relación actual al abusador que lo violó de niño, pero tampoco se acomoda con una mujer, pues ve en ella a la madre que lo abandonó y aún adulto lo rechaza.
   La violencia incestuosa es más frecuente de lo que se pudiera pensar. Y muchas veces sale a la luz pública, provocando el consiguiente asombro de los ciudadanos y la prensa, donde es probable que cada sujeto sea testigo callado de algún evento de esta naturaleza, considerada como algo normal en la antiguedad y probablemente hoy también continuará siendo así, si no se llevan acabo acciones encaminadas a educar a las familias en ese sentido.

   VIOLENCIA SEXUAL DEL PADRE A HIJA. CASO DE ESTUDIO.

   Se recibió en la consulta la solicitud urgente para dar atención a una jovencita de 12 años de edad que fue ingresada en la emergencia, a consecuencia de violación sexual. Con premura asistimos a la sala de internamiento, procurando evitar que la policía lleve a cabo su interrogatorio a la víctima en ese preciso momento, por lo que prometimos llamarle tan pronto como la paciente estuviera en condiciones responder a sus preguntas.
   En la plenitud del hecho, ni siquiera el psicólogo debe iniciar un trabajo de investigación de lo acontecido para aplicación de terapia. El instante de la pérdida de una condición personal en un individuo, es sumamente duro e impactante emocionalmente, como para que su pensamiento pueda elaborar ningún razonamiento, con lo que aun no asimila ni comprende relacionado con lo que le acaba de suceder. Solo la enfermera y el médico en las labores propias de su trabajo asistían a la paciente, que no paraba de murmurar algo mientras por su rostro rodaban las lágrimas, en tanto ambos solo atinaban a decir: "tranquila mi niña que te estamos ayudando".
   Luego de la asistencia médica, me aproximé a la cama y me senté a su lado, no dije nada y tampoco la miré a los ojos. Ella llevó sus manos a la cara, cubriéndola toda mientras llora y la enfermera luego de acomodarla se aleja mientras le dice: "te voy a dejar con la psicóloga" y sale de la sala. Habían ahí más adolescentes pendientes para terapia por causa de aborto, intento suicida, agresión..., es el hospital público.
   El separador me permite estar un poco independiente de las demás camas, pero no impide que las más cercanas escuchen. Descubre su rostro y sigo evitando mirarla directo a los ojos, vuelve su rostro hacia mi y dice:
   - Me quiero morir.
   - Te entiendo - conteste, manteniendo mi actitud de no mirarle directamente a los ojos.
   Esta actitud la toma el terapeuta para que la paciente no sienta que se le acusa. De ahora en adelante, sentirá verguenza, va a sentir que todo el que la observe con atención, la estará acusando: "mira esa es a la que le ... "
   - Me quiero morir! repite ahora con fuerza y no para de llorar.
   - Te entiendo - repito - Ahora en un tono más bajo.
   - Me quiero morir! me quiero morir! - se sienta en la cama - quiero irme de aquí!
   - Lo se - le dije muy bajo - lo harás en un momento... ahora estas en observación médica, y tomarás una medicina que la enfermera te traerá en un momento.
   No intento detenerla, por lo que no la toco, hablar con un paciente impactado emocionalmente, requiere que no se le contradiga, no hay que llevarle la contraria, aunque tampoco se le confirma lo que dice en el momento. El tono bajo, tiene como propósito, tratar de mantener en baja la crisis que la domina. Si ella sube la voz buscando descargar en alguien su dolor o su rabia, puede aumentar la crisis y desencadenar un ataque de histeria, el no encontrar oposición de frente la desploma.
   Se deja caer en la cama nuevamente, y esta vez del lado contrario, lo que permite ver el pómulo izquierdo de su cara hinchado y amoratado. Entonces, manteniendo el tono bajo y suavemente lento le digo:
   - Se que no te sientes bien, se lo que te pasó y también se que ahora no quieres hablar con nadie, pero yo estoy aquí para acompañarte hasta que tu quieras, y te seguiré escuchando hasta que quieras, pero quiero decirte que no estas sola, aquí hay gente que se preocupa por ti, te cuidaremos y ayudaremos.
   Guarda silencio, en ese momento, entra la enfermera y me dice:
   - Doctora, llegó una hermana y quiere verla ¿que le digo?
   - Quédese un momento con ella, quiero hablarle antes.
   Era la hermana mayor, le expliqué que es probable que en unas horas, salga del hospital y que de ser así, la paciente no debe dejarse sola en ningún momento, hasta que acuda mañana a la terapia. Ella debe confirmar la acusación legal del agresor y yo quiero estar presente para ayudarle.
   Entramos a la sala y le mostramos donde esta su hermana... se lanza sobre la cama y la abraza llorando... tal parece que ha muerto alguien... poca veces he visto tanto dolor y rabia, la hermana gritó alto: - !No sufras manita, que ese desgraciado ya está preso!deberían de matarlo!

   Este es un caso impresionante por demás, no solo por la violación en si, sino por las complicaciones legales que en el mismo se trató.

    HISTORIA PREVIA

   Las jóvenes eran residentes de un orfanato o albergue, fueron entregadas por el departamento de Orientación Social y Ayuda, organismo que socorre en los barrios pobres a niños con necesidad de protección. Son tres hermanas de 8, 15 y 17 años de edad. Fueron separadas del padre, con quien vivían solas luego de haber sido abandonados por la madre, por tener éste problemas de alcoholismo y agresividad hacia la madre y las hijas.
   La historia del orfantato es igualmente complicada, se descubrió un mal manejo de los albergados en el lugar, por la directora o encargada administradora del mismo, quien tomaba a las muchachas y la alquilaba en casas de familia como domésticas, y ella cobraba el dinero de esos contratos. Alegó en el tribunal cuando fue formalmente acusada de explotación de menores bajo su custodio, que ella no tenía como mantener a los huérfanos acogidos, porque la ayuda del departamento social, aparte de no alcanzar, llegaba atrasada y era con eso que ella completaba para los gastos.
    ¿Cómo ocurre la violación de la menor de 15 años que estaba refugiada en ese albergue?
   La violación de la menor, es lo que desata toda una maraña de conductas inapropiadas de quienes interactúan en el medio ambiente donde se alojaban las menores.
   El padre de las menores, descubrió por casualidad lo que hacía la directora del orfanato. Cuando él visitaba a las hijas en el albergue, las mayores nunca aparecían, dando los responsables como excusa, que las hijas andaban en la iglesia o que estaban haciendo trabajos escolares. Se dirige a la casa de la directora a dar la queja, encontrando ahí a sus hijas mayores, cocinando, limpiando y lavando. Al reclamar, la directora le explicó que ellas estaban ahí mejor que en el orfanato, por lo que debía estar agradecido. El padre la amenazó con denunciarla, si no le entregaba a una de las hijas para que lo cuiden,  limpien y cocinen a él, que si tenía derechos porque el es su padre y la necesita. La directora cedió ante las amenazas y le entregó por un fin de semana a la hija de 15 años, con la condición de devolverla para que no pierda las clases en el orfanato.
   Ese día según declaración de la hermana mayor, su padre se llevó a su hermanita. Al día siguiente, ocurrió la desgracia. El padre abusó sexualmente de la menor. Fueron testigos los vecinos, que acudieron ante los gritos de la jovencita, cuando el padre la golpeaba y vociferaba en medio de una borrachera, con la pena de haber llegado tarde, la joven lloraba sangrando y semidesnuda con las ropas rotas y el padre con los calzones abajo y sucio de sangre. Ellos mismos lo llevaron preso a la policía y trasladaron a la joven al hospital.
   Luego de las declaraciones en la procuraduría por ante el tribunal legal, se dieron los pasos para programar la terapia a la víctima, cuando ya ella estuvo lista para recibirla.

    ENTREVISTA NO. 2

   A solo un día de lo acontecido, se presentan en la terapia las hermanas. Llegan a tiempo para obtener el primer turno.
   - Hola, tomen asiento por favor - No quise preguntar el como estaban, pues me parecía improcedente por razones obvias.
  Toman asiento y la mayor acerca su silla hasta unirla con la de la hermanita y la abraza, mientras la menor ata sus manos una con otra, y me da la impresión de que tiene temblores, parece estar ausente, mantiene la mirada fija en el piso, no dicen nada, y por primera vez yo no se que preguntar. Entonces inicio:
   - Deben saber que estamos aquí para trabajar acerca de lo sucedido, yo escucharé lo que quieran decirme, desde como se sienten hasta hacer las preguntas que consideren pertinentes en nuestro trabajo, o decir algo que talves no hayan conversado sobre el tratamiento o terapia psicológica. Aquí conmigo, estableceremos una serie de sesiones en conversaciones que las ayudaran y orientaran ahora en el sentido de como enfrentar su situación...
   En este momento la mayor de las hermanas me interrumpe y dice que quiere decirme algo, pero que van a salir un momento - consiento con un ligero movimiento de cabeza.
   Salen de la consulta y segundos después ella entra, dejando fuera a la paciente identificada (víctima del incesto o violación).
   - Ella también luce nerviosa - y me dice:
   - Doctora, es que hay un problema
   - Puedes hablar
   - Durante el tratamiento ayer en la emergencia, la enfermera me dijo que para tranquilizarla, le dijeron que mi papá no la llegó a violar, y creo que ella cree que es así.
   No puedo salir de mi asombro, yo tengo el expediente y el diagnóstico médico dice claramente defloración reciente, con hemorragia y desgarramiento del himen. Vuelvo a leer y no puedo creer que hayan hecho algo así. Esto complica las cosas. Considero esto una irresponsabilidad, no propia de profesionales. Un paciente es el primero que debe saber lo que pasa con él, solo así podrá enfrentar el problema con conocimiento de causa, ¿cómo voy a trabajar sobre una mentira?
   Trato de guardar la calma, y le digo:
   - No se preocupe que esto lo vamos a resolver. Ahora trae a tu hermana, que vamos a continuar con la terapia.
   - Si señora - responde mientras sale por la hermana. Entran y repite el proceso anterior, abraza a su hermanita y esperan. Estoy tan trabada como ellas. y entonces les pregunto:
   - ¿Alguien quiere hablar?
   La víctima , no dice nada y continua mirando al piso. Entonces la mayor es quien se decide.
   - Doctora, desde que salió ayer de aquí, no dice palabra, y solo mira, no comió y apenas tomó agua, esta mañana, tampoco quiso comer, y estrelló el plato con una sopa que yo le hice.
   Estalla en llanto, mientras dice:
   - Yo tengo la culpa, yo no debí dejar que se la llevara... yo se como es ese hombre, él golpeaba a mi madre y ella se fue y nos abandonó por eso, me golpeaba a mi también, yo soy quien las cuida a las dos donde quiera que estamos... la directora me dijo que era por el fin de semana, que yo me quedaba porque cocino en la casa, ella lava los platos... yo nunca la dejé sola, yo tengo la culpa, yo tengo la culpa!
   Se vuelve sobre la hermana y la abraza fuerte!... ésta no llora... parece que no tuviera vida, la ignora.
  Dejo que hable aunque es doloroso para ella asumir la culpa de lo que pasó, muestra el parentalismo, a tan corta edad, asume ser la madre de sus hermanas y se siente responsable de lo que le ha pasado.
   - Entiendo tu llanto y tu dolor, lo que te pasa, pero te aseguro que ustedes no tienen culpa de lo que pasó, ustedes son jóvenes obedientes de la autoridad que tenían sobre las dos esas personas que se supone debían cuidarlas, tanto tu padre como la directora del albergue son irresponsables y abusivos, ustedes son menores a quien ellos debieron proteger y no lo hicieron, no tienen culpa ninguna de lo que pasó, ustedes son las víctimas de los acontecido.
   Ahora la menor deja salir sus lágrimas y corresponde al abrazo de su hermana. pero no dice nada. espero en silencio, talves diga algo... espero... no dice nada. Su hermana solloza y se separa. Yo continuo.
  - Vayan a casa y regresen mañana, Si ella no come cuando salga de aquí, entonces vas llamarme, haré una orden de internamiento, para hidratarla y alimentarla con suero.
  Hice la propuesta a propósito, pues a veces las personas prefieren hacer lo que sea con tal de no permanecer en un hospital, además estar en una cama de hospital, provocaría en ella una recuperación del impacto emocional y la verguenza aun fresca en su memoria. La paciente levanta la vista que siempre mantuvo fija en el piso, me mira, pero no dice nada, es la hermana quien contesta.
   - ¿Oiste manita? di que no te internen que tu va'comer!
   No responde. Esta conducta de mutismo me preocupa, pues la mayoría de las veces, tiene un matiz de ira contenida. Me dirijo a la paciente.
   - Habla con tu hermana, ella se preocupa por ti y si te internan, va a tener que dejar sola a pequeña para estar contigo aquí - continuo para despedir - Ya está bueno por hoy, ahora regresaran a casa y si no come nada ya sabes. Si de lo contrario come sus alimentos entonces va a regresar en tres días.
   Estoy buscando la forma de hacerla reaccionar,  y entonces me dirijo a ambas con una propuesta.
   - Yo  no se ustedes, pero yo quiero un té con las apetitosas galleticas que venden aquí en la cafetería, si quieren acompañarme, tomaremos uno y comeremos galleticas. Y de paso dejo la orden de internamiento lista.
   - Si, iremos con usted - Dice la hermana mayor.
   - Tu estás tomando decisiones por tu hermana, ella debe querer - y dirigiéndome a ella - pregunto - ¿te gustaría ir con nosotras?
   No contesta, pero ya está de pie junto a la hermana. Intento de cualquier manera provocarla no solo para que hable, sino para que ingiera algo. Ella parece querer compartir la culpa y frustración que siente y su enojo va dirigido hacia la hermana que al declararse culpable, la refuerza en esa dirección, es probable que realmente sienta que debió protegerla, no solo porque ha sido como la madre sustituta y protectora, sino que además conocía como era su padre y aún así no evitó el daño del cual ella es la víctima. Es necesario cambiar su cosmovisión del problema. Pero estoy dando prioridad a la salud física de la jóven.
   Llegamos a la cafetería, y nos colocamos en una de la mesas, dejo que se acomoden, como siempre muy juntas y entonces tomo mi silla y la coloco en el medio de ambas separándolas. Entonces la paciente me mira, como si quisiera desautorizarme, pero yo la ignoro y voy al mostrador, pido mi té y mis galletas al tiempo que ordeno dos más para ellas y regreso ala mesa saboreando lo bueno que está en voz alta.
   - Hummm!... yo con esta hambre y lo mucho que me gustan estas galleticas!
   Naturalmente que estoy elaborando un plan!... se miran una a la otra y le ordeno a la paciente identificada:
   - !Anda! a buscar un un té y galletas para ti y para tu hermana, o jugo si prefieres que ya los pedí, yo voy a conversar con tu hermana mientras  tú vas por ello.
   En mis adentros me dije: " mi última carta", espero no se niegue. Mira a su hermana, pero yo le quito la atención a ésta y le pregunto:
   - ¿En que nivel estás en la escuela?
   - En el segundo de la secundaria - contesta.
   Entonces me dirijo a la paciente.
   - !Anda rápido, que no tengo todo el tiempo!
   Se dirige a la cafetería y observo... !si!... pidió y espera. Entonces me dirijo a la hermana.
   - No tienes que hablar ni hacer las cosas por ella, sabemos que es realmente muy duro lo que le ha pasado, pero no podemos convertirla en inválida, no dejarla sola, no quiere decir se vuelvan siamesas. Ella va a tener que salir adelante poco a poco y le llevará tiempo. No tienen culpa de lo que pasó, ya les dije que fue irresponsabilidad de sus tutores.
   - Ay doctora! yo no puedo dejar de llorar... aunque usted me diga eso, yo no debí dejar que se la llevara.
   En vez de una paciente tengo dos, la hermana mayor sufre su parentalidad.
  En ese momento se acerca la paciente. Deposita la bandeja y espero que ingiera el jugo y las galletas... !y lo hace!... Entonces aprovecho para despedirme y les informo.
   - Bueno como ya estás comiendo, voy a retirar la orden de internamiento, y nos veremos en tres días en la consulta. Si acaso están muy buenas las galletas pueden pedir más, que ya están pagas.
   Admito que en este caso la terapia salió fuera de la sala de consulta, pero entiendo que era necesario. La paciente necesitaba que alguien ejerciera hacia ella un poco de autoridad, no pena, eso es lo que tendremos que trabajar, para que enfrente la acusación que por un buen tiempo va a tener que soportar, de las personas poco cuidadosas al mirar a las víctimas de alguna agresión, y es que la pena no es el mejor remedio en estos casos.
   Muchas veces, la terapia sale del consultorio para aprovechar oportunidades, que se presentan, como en este caso la cafetería combinada con la estrategia, para eliminar el mutismo y la inanición presentada por la paciente identificada.
   En el caso que estamos estudiando, el terapeuta, ordena que ella misma reclame la orden en la cafetería.
   Una buena aplicación de la terapia, no tiene que estar circunscrita a la intimidad de un consultorio, ya la experiencia nos muestra que los elementos del medio pueden ser utilizados como estrategia para resolver el problema sobre la marcha, interactuando con el paciente y su medio ambiente familiar.
   Por otra parte, en el caso se registra la actitud de la enfermera que mintió a la paciente, con el propósito de tranquilizarla, alegando que lo hizo por que sintió mucha pena por la jóven, la cual mientras era socorrida en la emergencia, lloraba y no hacía mas que preguntar, que si ella ya no era virgen. Esta situación hará más difícil la terapia, no solo para la paciente, sino también para el terapéuta, que tendrá que desmentir la situación, cuando la jóven asimiló dentro del mal, un "menos mal". 

   ENTREVISTA N. 3

   Llegan a la terapia puntuales. Las jóvenes a solo tres días del ataque sexual a la menor de ellas, lucen tristes, sus ojos hinchados, parece que el llanto ha sido recurrente. La cercanía de la terapia, es con el propósito de no dejar enfriar las actitudes, pues ya de un día para el otro la paciente desarrolló mutismo e inanición, así que dejar mucho tiempo de distancia hubiera agravado los síntomas detectados.
   - Buenas tardes - inicio.
   - Buenas tardes - contesta la mayor, la paciente no contesta.
   Lo dejo pasar, y me dirijo a la mayor que respondió mi saludo.
   - ¿Cómo estas hoy?
   - No le puedo decir que me siento bien, porque no es verdad, encima del problema ahora esta preso todo el mundo! y me culpan a mi!
   - ¿Cómo es eso?¿quiénes están presos?
   - Mi papá, la directora y su hijo.
   - Entiendo que tu padre y la directora estén detenidos en prisión pero ¿porqué el hijo de ella?
   - Es que alguien dijo que él intentó violar a una de las muchachas del orfanato, pero no fui yo, ni mi hermana.
   - Me gustaría que me presten atención a lo que voy a decirles, tanto tú como tu hermana están en el deber de decir todo lo que saben acerca de este problema, al igual que las demás jóvenes del albergue, solo así, esas personas abusadoras y dañinas no podrán seguir haciendo más daño a otras niñas. Ya les dije antes que ustedes son víctimas de la maldad de esa gente enferma de la mente, tanto tu padre como el hijo de la directora son personas que necesitan tratamiento y encierro para que no vuelvan agredir a nadie mas.
   - Yo entiendo lo usted dice, pero me da miedo que se quieran vengar de mi por hablar.
   - ¿Acaso recibiste alguna amenaza de algunos de ellos?
   - Antes de que pasara lo que pasó con mi papá, el hijo de la directora me enamoraba y me decía que le abriera la puerta del cuarto en las noches. Yo nunca lo hice, me encerraba con mi hermanita. pero tampoco lo dije, ahora a usted se lo digo.
   - Has hecho lo correcto.
   Durante todo el conversatorio la paciente no interviene, observo sus reacciones, sigue enlazando sus manos, y sus rodillas no paran de moverse. Entonces intento un conversatorio con ella sacando a la hermana fuera un momento.
   - No tengas miedo porque nada pueden hacerte, ellos son quienes tienen miedo de ustedes, ahora por favor quiero que me dejes a solas un momento con tu hermanita, quiero conversar con ella también.
   La paciente me mira, y yo sostengo su mirada con autoridad y le digo:
   -  Mira, en la terapia hacemos esto porque cada persona sabe como se siente, por lo que es necesario permitirle que exprese lo que siente, lo que quiere y si es su deseo hacer algunas preguntas. Yo no voy a preguntarte si no es necesario, pero me gustaría que hables de lo que quieras relacionado con el problema tan doloroso que tuviste que pasar.
   - ¿De qué quiere usted que yo hable?
   - Puedes hablar de lo que quieras ya te dije, pero si me das la decisión podrías contar como pasó el ataque de tu padre.
   Se que aproveché la oportunidad, no querer hablar de eso, puede mantener atragantado el impacto emocional causado, echar afuera el episodio doloroso puede proporcionarle alivio. Además de evitar el insomnio prolongado, con sueños angustiosos o pesadillas recurrentes.
   - Yo estaba cansada, lavé sus ropas, limpié la casa y le cociné, pero el no volvió en todo el día, me acosté  a dormir en la cama donde dormía cuando vivía en casa. No supe a que hora llegó, pero en la mañana muy temprano me llamó a su habitación, fui a ver que le pasaba... y me dijo que me acostara con él como cuando era chiquita... le dije que no, que ya estoy grande... me dio un jalón (tirón) y me lanzó en la cama...
   Se detiene, y el llanto profuso de sus ojos le nubla la mirada, no digo nada y dejo que llore y lo sigue haciendo.
   - Si no quieres seguir hablando, puedes hacerlo - le dije.
   Le ofrezco las servilletas y ella enjuga sus lágrimas. Y continuó.
   - ...entonces me dijo que yo era una desgracida igual que mi madre y me empezó a golpear y a romper mis ropas, la trompada en la cara fue muy fuerte, casi me desmayo, vi todo negro, perdí la fuerza... se me tiró encima y... me forzó (violó)... ay! cada vez que me acuerdo, me quiero morir!...él es un hombre grande y fuerte... no pude safarme, me privó... Ay! doctora... ¿donde está mi mamá?... ¿porqué nos dejó!?
   - Esta bien, si quieres podemos conversar después.
   - No!... esto me está ahogando... siento que me ahogo !los odio a los dos!
   - Vamos a tratar de establecer comunicación con tu madre, no olvides que ella huyó de tu padre, pero vamos a tratar de localizarla.
   - No! yo no quiero verla, nos abandonó, por eso estamos pasando tanto trabajo, !yo la odio!... ay! doctora... siento un dolor tan grande aquí - se toca el pecho.
  No para de llorar, entonces decido interrumpir la terapia, ha sido muy duro para ella narrar lo acontecido, muestra rencor por la madre, la culpa de lo acontecido en su vida y la de sus hermanas. Esta estrategia de hacer que el paciente haga catarsis de un problema de impacto emocional, pudiera parecer morboso pero no lo es, en realidad es algo que alivia el dolor y sufrimiento, ahora muestra el dolor sumado al abandono de la madre, la culpa del hecho.
   - Te comprendo. Si quieres continuaremos la terapia en la siguiente sesión - no dice nada - limpia sus lágrimas y entre sollozos pregunta:
   - ¿Qué pensaría usted de una mujer que deja a sus hijas solas en manos de la caridad?
   - No pienso nada, la madre que hace algo así, ha de tener una angustia muy grande, cada persona actúa de forma diferente y tendríamos que ver que le pasó para  que hiciera algo como eso.
   Es difícil de contestar una pregunta como esa, pero la respuesta que le doy, sin que justifique la acción de la madre, puede ponerla a pensar un poco. El odio que está sintiendo por la madre, yo como profesional no puedo reforzarlo. No la dejo reaccionar a mi respuesta, es mejor que de a poco comience a mirar la madre desde otra perspectiva, advierto que quiere llevarme al terreno de ella, para que apoye la opinión negativa que tiene de la madre y continuo tratando de suspender la sesión.
   - Bueno creo que hemos trabajado suficiente por hoy, déjeme que la felicite por cuidar en su salud, es bueno que se alimente, porque cuando sientas que puedes hacerlo, regresarás a las clases.
   No dice nada, respira hondo, y se pone de pie. Yo aprovecho para acompañarla.
   - Como es la hora del descanso de la terapia, te gustaría compartir con tu hermana un té y galletas?
   Asiente con la cabeza. Y salimos a la cafetería. No me quedo con ellas, pero observo que comen con avidez. Este es un problema social, y necesitamos averiguar si el albergue, está recibiendo los alimentos para los niños y jóvenes residentes, pues esas jóvenes recibían alimentos como domésticas en casa de la directora del albergue y ella ahora está en prisión.
   El hecho de no compartir con ellas esta vez, tiene como propósito,  lo que el terapéuta debe evitar, la transferencia que puede desarrollar el hecho de que las jóvenes por primera vez van a la terapia, por primera vez una mujer las escucha, aunque no me he despojado de la dirección en este caso, haberle ofrecido atención y compartido con ellas en la cafetería rompe el límite que debe existir entre paciente y terapéuta, ya se familiarizó un poco y ellas pudieron haberlo entendido así (al pedir mi opinión sobre la conducta de madre en este caso la paciente identificada, busca apoyo para embestir contra madre ausente).
   La estrategia programada para desmentir a la enfermera acerca de la información tergiversada sobre la realidad de la violación, quedó para la siguiente sesión, la catársis sobre la vivencia traumática de la paciente fue muy fuerte como para que se le sume otro impacto emocional. Después de esto ella se mostró un poco más fuerte a la par que evidenció un alto grado de agresividad verbal hacia ambos progenitores.
   Mostró que tanto el mutismo como la inanición que manifestó al principio, no era más que frustración y rabia contenida. Esta conducta debe ser modificada, ya que fácilmente puede generar en conducta violencia.

   ENTREVISTA No. 4

  Esta sesión se espacio una semana, pues la paciente, no solo se estaba reponiendo físicamente, sinó que se mostraba con mucha disposición de cooperar con la terapia. Hasta el momento no se le ha fijado tareas, solo a hermana mayor, para que no la invalide con la sobreprotección culpable que le mostraba, por entender que ella no debió permitir que su padre la llevara con ella.
   Son muy disciplinadas con el horario, y llegan puntuales. Su apariencia es simple para su edad, no lucen adornos.
   - Hola ¿cómo se han sentido?
   Por primera vez pregunto hago la pregunta. Es necesario comprobar de sus propias palabras el efecto del trauma emocional sufrido hace apenas unos diez días. Como hasta el momento ha sido, es la mayor quien contesta.
   - Estamos un poco mejor doctora - al instante responde la menor con agresividad incontenida.
   - Estarás bien tú, porque yo no voy a estar bien nunca! 
   Dice esto con fuerza. Ya no se ve tímida, y sostiene la mirada con firmeza. Comienza el efecto del daño, esa respuesta a las palabras de su hermana, dicen claramente que ha pensado mucho en lo que le pasó y ahora está en la etapa de negación en la cual el paciente piensa en la injusticia que han cometido con ella, "porqué a mi".
  Le pido que me deje un momento a solas con la hermana, que luego continuaré conversando con ella. Entonces arremete, mientras se pone de pie y sale de la consulta.
   - Yo no se para qué le dan terapia a ella, si nadie le hizo nada!
   La hermana mayor en silencio espera. luego me dice:
   - Así es como está doctora, malcriada y hablando mal a todo el mundo!
   - Para eso quería quedarme a solas contigo, para saber como se conduce en estos días, pero parece que no hace falta, vamos a hablar de ti ¿Cómo manejas esa situación?
   - Pues una vecina me dijo que la deje, que se le pasará.
   - No creo que debas dejarla, ella tiene que respetar a todos.
   - Pero doctora! es que me da pena ¿Cómo le voy a hablar mal, encima de lo que le pasó?
   - Escucha bien y graba esto en tu cabeza, solo tu padre es quien la dañó, eso está definido y no lleva a discusión. Tú eres la mayor y vas imponer y hacer cumplir las reglas. ¿Donde están viviendo ahora?
   - Cómo ese señor está preso, estamos en casa.
   - ¿Qué señor?
   - Mi papá... es que no merece que le llamen papá.
   También esta .jóven, manifiesta rencor hacia el padre.
   - Pero ustedes son menores, deben volver al albergue.
   - Es que va a venir una tía, hermana de mi madre para estar con nosotros, pero al albergue vamos a comer y recibir clases.
   - ¿Cuándo viene la tía? porque me gustaría que venga con ustedes a la terapia, quiero que venga con la pequeña.
   - Ella llegaba hoy, talvés la encontremos cuando regresemos a la casa.
   - Muy bien, se que te sientes muy disgustada con tu padre y madre, los culpan de todas sus desgracias y en cierto modo lo son, sin lugar a dudas, pero a medida que te vayamos explicando el porqué algunas personas emiten conductas inapropiadas, te sentirás mejor para comprender algunas cosas que les pasa a este tipo de personas para reaccionar como lo hacen.
   - Doctora yo se que usted nos ayuda... pero no me diga que hay una excusa para eso, porque yo no lo creo, tengo diecisiete años!
   Ella también busca apoyo para condenar al padre, el papel de un terapéuta no es juzgar y condenar, es transformar la cosmovisión del pensamiento negativo, que solo lleva a que las jóvenes desarrollen odio y rencor generador de la violencia verbal que ya se advierte en ellas.
   - Tienes razón, no hay excusas y no creo que pueda haberla si fuéramos jueces.
   - Entonces, lo jueces lo dejaran que se pudra en la cárcel!.
   - Yo te entiendo, tienes mucho dolor y quieres verle pagar. Eres muy jóven, una niña aún. Lo que te pasa es que has tenido que trabajar y cuidar a tus hermanas a muy temprana edad, eso te hace pensar que eres una mujer... y si, mentalmente has madurado. Si, creo que eres una mujercita linda e inteligente además de trabajadora, que no tiene que sufrir con odio.
   El refuerzo va para levantarle un poco su autoestma, hacerle saber que es importante y útil en su grupo familiar.
   - Ahora ve afuera para que pase tu hermanita.
   - Gracias doctora.
  Sale y de inmediato entra la paciente, la observo ya no está lenta y su mirada parece haberse endurecido en tan solo una semana.
   - !Siéntate! vamos a conversar.
   Soy enfática y autoritaria. Ya una vez me dió resultado con ella y espero que ahora también. Se sienta lentamente y me mira, el aire de fortaleza se le baja, y le digo:
  - Nuestra conversación anterior se suspendió porque te sentías muy mal, y noté que estabas demasiado dolorida para continuar hablando, hoy veo que te sientes tan fuerte que te diste el lujo de dirigirte a tu hermana en una actitud que considero insolente, cuando le debes total respeto a alguien que no ha tenido niñez por estar cuidando de ti y tu hermanita. Debes saber que a pesar de que te han lastimado de la manera más cruel que se pueda lastimar a una jóven, todos lo sabemos y tratamos de ayudarte, pero es bueno que aprendas a ver, quienes son culpables de lo que te pasó, las personas que te quieren, te cuidan y sufren contigo cada lágrima que has llorando, llorando también contigo, no merecen que las maltrate, todo lo contrario a ellas tiene que agradecerle que estuvieron a tu lado en el peor momento y aun estan ahí, compartiendo tu dolor.
   Ha sido un largo discurso, pero necesario, esta jóven ha reaccionado agresivamente y es normal, la frustración y dolor, se desplaza arremetiendo contra todos. Va a tener que acudir largo tiempo, a una intensa y contínua terapia, estos casos en su mayoría requiere que la terapia sea permanente. 
   No dice nada, baja la cabeza y nuevamente explota en llanto diciendo: 
   - Ay! doctora porqué me pasó esto a mi!
   - No creo poder contestarte esa pregunta, pero te voy hacer una ¿te gustaría que algo así le pase a otra persona, a tus hermanas por ejemplo?
   Baja la mirada mientras seca sus lágrimas y responde.
   - !Claro que no! es terrible, no puedo dejar de pensar en eso, mi hermana dejó que él me llevara.
  - Dices eso porque ya escuchaste que ella se siente culpable por no haberlo impedido, y ahora lo repites, pero tú pudiste negarte a ir, no tenías que obedecer.
   Ahora intento colocarla en la situación de la hermana.
   - ¿Pero cómo si la directora me mandó?
   - No podían decir que no, tu padre exigía y la directora cedió a esa exigencia. Quiero perguntarte algo, ¿quisiste ir con tu padre, te hacía falta? me gustaría que fueras sincera cuando respondas.
   Levanta la mirada sorprendida, le sostengo la mirada. Parece pensar antes de contestar.
   - Creo que si.
   - ¿No estás segura? es que recuerdo que me contaste que lavaste, limpiaste y cocinaste, esperaste por tu padre, talvés querías agradarle.
   Llorando nuevamente dice:
   - Pensé que volveríamos a casa, quise que viera que nos portamos bien, a lo mejor mamá estaba ahí y nos juntaríamos de nuevo. Si me puse feliz, me hacía falta mi papá.
   Es normal que sintiera esas cosas, todo adolescente hijo de padres separados, en algún momento siente que tiene culpa del alejamiento de sus padres, y desea hacer cualquier cosa por reunirlos otra vez y esta joven no es diferente, quiere tener a su familia unida de nuevo, soñaba con eso.
   - ¿Quieres hablar de eso?
   - ¿Es que ese hombre no pensó para nada que yo era su hija?
   La escucho, me parece que repite las conversaciones y opiniones que se hacen a su alrrededor. Trato de cambiar el tema con lo que quedó pendiente.
   - Tenemos que conversar un poco acerca de la conversación con la enfermera que te socorrió con el médico de turno ¿la recuerdas?
   - Si, la recuerdo... no puedo olvidar nada.
   - ¿Puedes decirme lo que te dijo?
   - Si, ella me engañó.
   - ¿Cómo es eso?, ¿que te hace decir eso?
   - Se que quería tranquilizarme, pero yo no soy tonta, tengo quince años no soy una ignorante. Ella dijo que él no logró quitarme mi virginidad y yo se que sí lo hizo.
   Me da una sorpresa... Llorando continua:
   - Cuando me atacó sentí que me desgarraba las entrañas, entonces grité tan alto que los vecinos corrieron y entraron, la puerta estaba abierta... pude haber escapado ¿porqué no lo hice? - intensifica su llanto.
   - No podías hacerlo, no esperabas que alguien que te dio la vida y tenía que protegerte te hiciera algo así.
   - Si, como iba ni siquiera imaginarlo, él le daba golpes a mi madre y a nosotras también, mi madre se fue por su culpa y nosotros tuvimos que irnos también.
   - Si, ya sabemos eso, no volverá a pasar. Y ustedes han aprendido con ese sufrimiento, que la agresividad no es buena, y no permitirán que nadie más lo haga ni a ustedes ni a nadie... Nuestro tiempo  terminó, pero la próxima cita, me gustaría que vayas conmigo a la sala de emergencia con las adolescentes, vamos a trabajar con las jóvenes que como tú, han sufrido algún tipo de violencia ¿crees que puedas hacerlo?
   - ¿Usted dice que yo trabaje con usted allá?
   - Bueno no precisamente vas trabajar, eres una menor no puedes, solo me gustaría que compartas con ellas mientras las visitamos. Solo las saludas, ellas también sufren mucho lo que les pasó.
   - Si, iré con usted.
   Lo dice sin mucho entusiasmo. Creo que no es tiempo de que reaccione a ningún tipo de estimulación que le alegre. Muchas veces en estos casos, los pacientes se endurecen y no responden a las emociones que pudieran ser minimamente placenteras.
   - De acuerdo, ahora que venga tu hermana para despedir la terapia de hoy, me gustaría que la abraces y le digas que la quieres mucho y que te perdone haberla maltratado, que le agradece que ella también te quiera, no debe sufrir pensando que no la quieres.
   - Si señora.
  Ver las personas abrazadas y perdonándose, diciendo que se quieren, es uno de los momentos que más disfruto de mi trabajo. Amor es lo que la gente necesita.
  Aunque la paciente no mostró un entusiasmo notable, parece que le agrada la idea de compartir con las jóvenes que como ella han sufrido agresiones. Esto se hará con la intención de que ella pueda ver, que no solo a ella le ha pasado una tragedia, que más personas como ella también sufren, además de que puede contribuir a bajar y hacer desaparecer esos sentimientos agresivos en ciernes.

   ENTREVISTA No. 5

   Llegan como siempre puntuales esta vez las acompaña una señora que presentaron como su tía y la hermanita de 8 años de edad.
  Se llevó a cabo una conversación a solas con la tía, que ya conocía la situación familiar anterior al evento que motivó este tratamiento de terapia familiar, aportando datos que permitirán aplicar estrategias para que la familia pueda sobrellevar lo acontecido. Luego de las orientaciones pertinentes al caso de su sobrina, se acordó la continuación de la terapia familiar.
   Mando entrar a las jóvenes y luego de conversar un poco con ellas juntas, con el objetivo de observar el modo de interacción del grupo, es notable que la presencia de la tía va ha ser beneficiosa, sienten necesidad de tener una madre, y la señora aparte de ser consanguínea, ya las conoce y sabe como manejarlas y con la debida orientación saldrán adelante. 
   La situación por la atraviesan como familia es muy dura, no solo por el hecho en sí, sino por las características de salir al dominio público. El incesto que sale a la luz pública se convierte de hecho, en un asunto mucho más grave, por cuanto interrumpe la intimidad familiar que acostumbra guardarlo en secreto, y al daño irreparable de la víctima, se suma la aparición de la verguenza. Con el paso del tiempo, se reflejaran las consecuencias en las víctimas. Estas al llegar a la edad adulta desarrollan problemas de personalidad relacionados en su mayoría con la conducta sexual. (no se colocan datos comprometedores de la intimidad de los pacientes, como fechas y nombres, en ninguno de los casos que aparecen como ejemplos, ni del caso de estudio para proteger a las familias afectadas. Los casos utilizados como ejemplo cuentan con la anuencia de los pacientes, a quienes agradecemos el deseo de ayudar a otras personas basados en su experiencia).

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 Caso de archivo de la consulta de la Licda FLAVIA PEGUERO.
    

miércoles, 1 de mayo de 2013

!LLEVALO AL PSICOLOGO!

   ¿De donde viene la ayuda psicológica? esta es pregunta poco común, sin embargo, la ayuda psicológica expresada por la exclamación: !llévalo al psicólogo! puede llegar de la persona más próxima al que la este necesitando. Esta persona puede ser, un pariente, un amigo, un compañero de trabajo, su médico, una promoción televisiva, una recomendación por experiencia previa del que la sugiere, o por el conocimiento que ya se aprecia como norma de que cuando alguien tiene "problemas", debe ir al psicólogo o ser llevado al Psicólogo.
   Una de las situaciones más comunes es cuando los padres descubren o sospechan que su niño tiene "problemas que ameritan ser llevado al psicólogo". El descubrimiento de esta situación por ellos mismos o por mediación de las sugerencias mencionadas anteriormente, los conduce a buscar la ayuda a su psicólogo particular si lo tuvieren o al recomendado por alguien a quien se conoce.
   Realmente la mayoría de la visita inicial al psicólogo por parte de los padres viene como consecuencia de los "problemas" detectados en sus hijos aún menores de edad, púber y adolescentes.
   Igualmente la mayoría de las terapias individuales a esta edad son un fracaso, como causa de que se pretende hacer la terapia al paciente identificado de manera independiente, eceptuando el medio ambiente de interacción de la conducta a modificar y que es considerada un "problema" en los menores.
    Los niños de siete a nueve años de edad tendrían muy poco que aportar al terapeuta desde su perspectiva acerca de un problema que no sabe que tiene. En caso de que conozca el "problema" que le han dicho que tiene, no haría mas que repetir "las acusaciones que le hacen", relacionadas con ese problema confirmando el mismo. Veamos ejemplo:
   "Si, mis padres dicen que me porto mal en la escuela". La niña de siete años de edad, ante la pregunta del terapeuta, de si sabía porqué estaba ella en la terapia. La paciente llevada a la terapia, como consecuencia de su mal comportamiento en el aula, reportada por la maestra a los padres. (caso de la consulta de Licda Flavia peguero).
   El terapeuta consulta al terapeuta: "colega ¿qué aplicar a una niña de siete años, que fue dejada en turno de citas por la madre, para regresar por ella cuando la sesión haya terminado?... tengo en frente una niña mirándome, no dice nada, y yo no se que preguntarle"... la madre no conversó previamente conmigo, realmente no se cual es el problema". Naturalmente que mi recomendación fue, "cumple el horario de la sesión, manda a la pequeña al rincón de juegos, puedes jugar con ella y así liberas un poco tu estrés, hasta la siguiente sesión. Espera a la madre y trabaja con ella leyéndole "el san benito" y marca la siguiente sesión con conocimiento de causa. Mas luego, la madre explicó que llevó a la niña a la terapia por recomendación, porque ella está separada del padre y tiene programado su matrimonio con su pareja de la relación actual y la hija debe recibir ayuda para que ese proyecto de casamiento no la afecte. (caso compartido con la consulta de Licda Flavia peguero).
    En el caso de púber y adolescentes, la situación es un tanto más compleja por cuanto en este estadio el sujeto es proclive a tener conductas impositivas y demandantes, y la oportunidad de "acabar" con la fuente de su "problema" se le brinda en bandeja de plata, al dejarle exponer a sus anchas frente a un "tribunal" (la consulta) con un juez (el terapeuta) que estará de su parte, porque él es quien necesita ayuda y hay que dársela. veamos un ejemplo:
    "!esa mujer no quiere que yo escuche mi música, la que me gusta, porque a ella no le gusta!". Un púber de trece años de edad, refiere la acusación señalando a su madre en la terapia, es hijo de padres separados, y la madre explica que cada vez que visita al padre regresa irrespetando, y no quiere que lo controle con una música estridente y con mensajes agresivos y palabras obscenas. (caso del tribunal de menores, en la entrevista con el psicólogo de la institución).
   Pero la más singular solicitud de ayuda, es la que se hace para llevar a un bebé bajo el supuesto de que tiene problemas psicológicos. Veamos ejemplo:
    "Doctora, mi bebé necesita ayuda, me dijeron que tengo llevarlo al Psicólogo, porque cuando está conmigo siempre se enferma, pero cuando visita a su papá, en los días que está con él se sana y no se  enferma". Es el caso de un bebé de un año y seis meses, la madre solicita al psicólogo que "lo ayude", porque le recomendaron que el niño necesita ayuda psicológica. El paciente identificado, es hijo de padres separados, nació después de la separación y siempre ha permanecido con la madre, ya que con el padre solo comparte algunos fines de semana. (caso de la consulta de la Licda Flavia Peguero).
   Toda conducta emitida o manifestaciones de la misma como las somatizaciones son producto del sistema de interacción, por tanto es improcedente aplicar una terapia individual en casos de menores. En caso de que realmente haya una somatización, la terapia se hace a los adultos involucrados con el menor por razones obvias.
   Por suerte existen las estrategias de fácil aplicación a distancia, que logra resultados para los ausentes de la terapia, logrando los cambios de actitudes que en conjunto con las aplicadas al paciente identificado, pueden hacer desaparecer "el problema".

   !LLEVALO AL PSICOLOGO! ESTUDIO DE CASO.
  Recibimos la solicitud de consulta para un bebé de un año y cinco meses de edad. La madre pide ayuda para el niño por recomendación de casi todos lo que forman parte  de su entorno, quienes entienden que el niño necesita un psicólogo, ya que aparentemente se enferma repetidamente, por lo que sugieren que él está somatizando.
   La madre es estudiante universitaria, es primer y único hijo, madre soltera y cría junto a su madre y dos hermanos menores que ella. El padre de quien se separó antes del nacimiento, comparte algunos fines de semana con el hijo. Luego de llenar la ficha de registro del paciente identificado y contrato de terapia, procedimos con la primera sesión. De este caso, solo trataremos la parte que refiere el tema en cuestión.

   ENTREVISTA No. 1
   - Muy bien, puede explicarme ¿qué le trae a la consulta?
   - Estoy muy preocupada, por como está reaccionando mi bebé doctora.
   - Cuénteme que le pasa al bebé.
   Aprovecho que trata de acomodarle en su regazo, y hago halagos al nene, que sonríe tímidamente, cuando le ofrezco un juguete.
   - El se está enfermando mucho y el pediatra me aconsejó ir con el psicólogo.
   Algunos profesionales de la salud, están entrenados en el área de la salud mental, y fácilmente reconocen, cuando un cliente necesita otro tipo de ayuda aparte de la medicina.
   - Y ¿qué razón alega para esa sugerencia?
   - Fue porque le dije que el niño es de padres separados cuando preguntó mi estado civil. 
   - ¿A que vino la pregunta? 
   -  Es que me quejé de que las medicinas no le estaban haciendo efectos.
   - ¿Y es así?
   - Si doctora, le da una infección de garganta una vez por mes. Eso es fiebre y fiebre y ya en este mes, el doctor me dijo que tenía principio de bronquitis, y créame, esto me preocupa mucho.
   - Te creo. Explíqueme el proceso, como empezó a enfermar con tanto acierto cada mes.
   - Pues mire usted, empecé a notar y todos en la casa, que realmente eso estaba pasando. Pero lo más extraño es que cuando va con el papá, se sana de inmediato, deja de tener fiebre no se enferma.
   -  ¿Cuántos meses tiene enfermando?
   -  Pues como cinco o seis meses.
   Todo parece indicar que el niño está somatizando, según la información aportada por la madre. Pero es necesario profundizar más, pues niño muy pequeño para este tipo de reacción inconsciente, dado el caso de que no nació junto el padre, ni se está criando con él, por lo que no ha de hacerle falta la cercanía lo que nunca ha tenido cerca.
   - Eso es mucho tiempo, aquí y ahora tenemos que asegurarnos de ciertas cosas que deben seguirse de forma correcta para no perjudicar la salud del niño, así que quiero que me conteste con suma claridad y seguridad algunos puntos que involucran de manera directa la buena recuperación de tu hijo.
   - Si doctora, dígame.
   - Las infecciones de garganta o amigdalitis son muy frecuentes en niños de esa edad, consecuencias de llevar los juguetes sucios a la boca, las manos sucias al comer los alimentos, los teteros y biberones sin higienizar correctamente, tomar el agua contaminada o la leche descompuesta. Una porción de leche que  él desechó, hay que desecharla también, estas son cosas a tomar en cuenta para evitar que enferme de la garganta.
   - Yo se todo eso doctora y mi madre que lo cuida cuando no estoy también.
   La condición de ser una madre que estudia y trabaja, muestra que delega el cuidado del hijo a la abuela, lo que de paso puede que la convierta en periférica en relación con los cuidados del bebé, consecuencia de una obligación paralela a su rol de madre. 
   - Pero a pesar de eso, parece que se enferma.
   - Así es doctora.
  - Después que el bebé ya está enfermo, entran otros detalles, para tomar en cuenta. Las medicinas deben aplicarse correctamente con las dosis y horario recomendados por el médico... y acabarlas completas, aunque las fiebres hayan desaparecido, de lo contrario no recibe la dosis completa para eliminar totalmente la infección, que persistirá renovada con el riesgo de padecer de fiebre reumática, que traerá como consecuencia problemas cardiovasculares o del corazón a temprana edad.
   - Ay! doctora, Dios me libre y guarde a mi hijo, yo le doy sus medicinas completas!
   - Esas son las razones que veo en este caso para que ese bebé siga enfermando.
   - Pero doctora... y ¿no será que quiere vivir con su padre?
   Aparece el primer indicio que aumenta mis dudas, esa sugerencia, me alerta para dirigir la terapia en esa dirección, mamá tiene problemas.
   - ¿Qué le lleva a usted a pensar eso?
   - Oh! ya le dije que cuando va con él, se sana
   - Y el padre ¿qué dice de eso?
   - Bueno, el solo se siente bien porque el niño parece que consigue la salud con su presencia.
   - Y ¿tú crees que eso es real?¿te sientes bien con esa situación?
   - Bueno... yo solo pienso que es extraño.
   - Y ¿quieres que yo te aclare lo extraño de esa situación?
   - Me gustaría saber que piensa usted de eso.
   - No pienso nada.
   - Ay! doctora, yo tampoco se que pensar. Pero esa situación me deprime.
   - Qué es lo que te deprime específicamente
   - Que mi hijo prefiera a su padre antes que a mi.
   - ¿Ya te lo dijo él?
   - No, él padre no me ha dicho nada, yo pienso eso.
   - ¿Cómo te relacionas con él padre de tu hijo?
   - Nunca nos llevamos bien, solo cuando se lleva el niño hablamos, pero ya no peleamos.
   - ¿Dejas que el padre se lleve al niño a su casa para estar solo con él?
   - Oh! no, no, yo voy con ellos.
   - ¿Estas segura que viniste a la terapia para ayudar al niño?
   Intento llevarla al terreno que sostiene mi hipótesis de que la ayuda para el niño es la excusa para acudir a la terapia.
   - Claro! me preocupa que se enferme tanto.
   - Pero te sientes feliz de que se recupere  su salud en casa del padre.
   - Pues si, cuando estamos juntos en su casa eso pasa.
   Entonces entro de lleno al punto álgido del problema hasta ahora enmascarado con el bebé.
  - ¿Te gustaría volver con él, para que tu hijo conserve la salud, y viniste aquí para que yo te lo confirme, y de paso decirle al padre que yo sugiero esa idea?
   - Ay! doctora... este... mire, para ser franca, que no haría yo para que mi bebé tenga salud, pero eso no es lo que vine hacer aquí, vine para que trate a mi bebé.
  - Muy bien, dices que el problema es del bebé porque se enferma contigo y sana con el padre. Ahora yo te ordeno que salga de la terapia,  realmente tu entiendes que el problema no es tuyo sino de tu hijo, sienta al bebé en el sillón, yo voy a conversar con él acerca de cual es su problema, talves me responda los motivos que tiene, para hacer lo que está haciendo con su pobrecita madre.
   - Ay!doctora!... pero ¿como va hacer algo así con un bebé tan pequeño?
   - No se, nunca lo hago. Pero ¿te imaginas? ese bebé sentado ahí mientras yo le pregunto: ¿cuál es tu problema?
   Ríe y sacude su cabeza negativamente mientras dice:   
   - Oh Dios! las cosas que pone la gente hacer a uno!... yo me llevé de que todos me dicen que tengo que llevar al niño al psicólogo.
   - No se preocupe, eso es lo que hace la mayoría de las personas para ir al psicólogo, aceptar las sugerencias de gente que le quiere bien.
   - Es verdad, por eso lo hice.
   - Es decir que de no existir esa insistencia ¿no estaría aquí hoy?
   - No lo creo, yo también lo había pensado.
   - Muy bien! ahora tienes que entender que los niños son como esponjas que recogen humedad, ellos reciben las proyecciones de los padres y pueden somatizar, ellos en la edad de este bebé, no saben decir que les molesta o no de sus padres, y los padres tienden a proyectar sobre ellos sus problemas o querencias. No creo que ese sea el caso de tu hijo, me parece que hay un mal manejo de los medicamentos o higiene, solo que cuando van de visita con el padre, ya la medicina ha iniciado su proceso de curar, le interrumpen el tratamiento y para cuando regresa a tu casa la dolencia vuelve a renovarse. Debes en lo adelante constatar personalmente que acaba totalmente sus medicinas, esto es altamente necesario.
   - Si doctora, aunque ya le dije antes que cuido de que eso sea así.
  - En cuanto a TU PROBLEMA de celos hacia el padre de tu hijo hasta el punto de provocarte depresión, debes empezar por resolver lo que refiere al modo en como tratan sus diferencias, su papel de padre y madre es algo diferente al de pareja o expareja que tienen que compartir su rol de padres. Si su relación de pareja se rompió y no buscaron ayuda para conservar la armonía que debe primar por el lazo que los une, están a tiempo. No es justo que el niño sea utilizado por ambos como anzuelo para justificar su reconciliación. Esto va para ambos. ¿te gustaría hacer una cita para tratar el tema con tu expareja?
   - Si... voy hablar con él a ver si quiere venir.
   - ¿Es probable que no quiera venir?
   - No lo se, pero lo intentaré.
   - ¿Has pensado en la probabilidad de reconciliarte con él?
   - Usted ya me descubrió!
   - No, yo no soy adivina, tú me lo has dicho, cuando viniste a la terapia, veo que buscas la forma de que alguien te apoye en el sueño que proyectas... Yo no junto personas, no soy maga, pero debes meter en tu cabeza que para amar se necesitan dos, además de ti, él debe quererlo también. Ya tienen más de un año separados ¿crees que tienes oportunidad de recuperar su afecto?
   - Cuando estamos en su casa, nos tratamos como pareja feliz, por el bebé, no queremos que se sienta mal.
   - ¿Ves como están utilizando al bebé?
   - Si... me siento mal por eso... No volveré hacer eso... Oh! mi niño te amo, perdoname!
   Dice esto mientras abraza y besa a su hijo. Hacen un lindo cuadro, una madonna pidiendo perdón a su hijo. Cosa difícil de apreciar en esta cultura, pues aun los padres sientan ese sentimiento de culpa, no son capaces de externarlo frente al hijo.
   - Es bueno que reconozca tu equivocación, te felicito por ello, a veces buscando lo que queremos, no nos percatamos de que en el intento podemos dañar a alguien que también queremos, ya que no existe un propósito de hacer daño si lo que buscamos es bueno para nosotros. Nuestro tiempo terminó.
   - Gracias doctora, quiero una cita para mi.
   - Correcto, vamos a continuar en la siguiente sesión.

   EVALUACION DEL CASO
   En este caso y cualquier otro que involucre un menor de edad, la terapia debe dirigirse al o los adultos responsables del mismo. Muchas veces los hijos ni siquiera saben que existe algún problema, y tampoco  sospechan que lo tienen, a no ser que le sea informado. En el caso de los adolescentes, aunque pueden asumir actitudes probablemente inconscientes, estos ya tienen capacidad de accionar manipulando el medio para conseguir atención de manera intencional a diferencia de los de menor edad. Estos últimos, sí pueden desarrollar somatizaciones en caso de sentirse angustiados como causa de alguna situación en la cual ellos no ven solución, terminando por sentir culpa.
   Por otro lado, las proyecciones familiares, de los padres hacia los hijos, acaban por triangular al hijo, que terminará por enfermar, descubriendo que los padres cambian de actitud cuando esto pasa,  uniendo sus esfuerzos y atención alrededor de él olvidando sus diferencias "... nos tratamos como pareja feliz por el bebé, no queremos que se sienta mal".
   Este caso derivó en terapia para la madre y el padre del niño, el pequeño dejó de enfermar luego haber eliminado la madre la conducta periférica hacia sus responsabilidades en lo referente a la salud e higiene del hijo, que delegaba en la abuela. Abandonar su actitud de competir con el padre del hijo, aprendiendo a separar los roles de interacción entre expareja y padres, no utilizando al niño para reconciliarse con la pareja.

   Gracias por participar de este nuestro blog. No olvides dejar tu comentario. FLAVIA PEGUERO.
   REFERENCIA: Caso de archivo de consultas de la Licda FLAVIA PEGUERO.
  

viernes, 13 de abril de 2012

ENEURESIS. EL PROBLEMA EN ADULTOS JOVENES.

    La Eneuresis en adolescentes y adultos jóvenes es un problema más frecuente de lo que podemos imaginar. Una persona que haya revasado la infancia, sin resolver una disfunción de eneuresis, se complicará con la ansiedad y al mismo tiempo depresión que ocaciona en sus vidas esta dificultad. Sin importar el sexo y la edad, el paciente podrá mostrar un estado de angustia permanente, frente a la posibilidad de ser puesto en evidencia ante sus amigos y relacionados. Las familias guardan el problema como un secreto y la amenaza a cada miembro de no dejar salir el mismo, ya que si lo hiciera, sería digno de la culpa más cruel que pueda sufrir, sería como "matar o engañar y traicionar al miembro que la padece, el cual es digno de la pena y consideración de todos. El afectado debe lavar el mismo sus ropa de cama y vestidos, es un problema que nadie quiere cargar en sus hombros cuando el paciente ya es adulto joven. Por supuesto que esta actitud familiar, no ayuda en nada al paciente, y afecta el sistema relacional del grupo. El paciente fácilmente con su papel de víctima, manipula a todos y crea disfunción familiar, agravando su problema. 
    Al paciente como tal, se le complica la existencia, y junto con la ansiedad y la depresión, combinada con baja autoestima, cae en el aislamiento social.    
    El diagnóstico de la eneuresis, sin causas de enfermedad médica, mantiene ciertas características y se encasilla en edades de 5 a 7 y 8 años, como trastorno infantil, sin precisiones para adultos jóvenes, a no ser la reincidencia del mismo paciente infantil en la edad adulta, pues son muy raros los casos en que se adquiera el trastorno después de la adolescencia. La mayor parte de los niños con este trastorno se hacen continentes durante la dolescencia, solo el 1% de los casos se prolonga hasta la edad adulta, se especifican los tipos de incontinencia nocturna, diurna y nocturna-diurna.

    CARACTERISTICAS DIAGNOSTICAS. 

    La característica esencial de la eneuresis es la emisión repetida de orina durante el día o la noche, en la cama o en los vestidos (DSMIV. Manual de salud mental). En la mayor parte de los casos suele ser involuntario, siendo en ocaciones intencional. Para establecer un diagnóstico, la emisión de orina debe ocurrir por lo menos dos veces por semana, durante un mínimo de tres meses, o bien debe provocar malestar clínicamente significativo, o deterioro social académico laboral o de otras áreas. El sujeto debe haber alcanzado una edad en la que se espera continencia o control de esfínteres. La incontinencia no debe ser producto de efectos fisiológicos directamente relacionada con medicamentos ni consecuencia de una enfermedad médica comprobada. Puede presentar síntomas y trastornos asociados con el medio ambiente como sería estimulación tardía para el control de esfinteres y probabilidad genética familiar y en gemelos.

    ESTUDIO DE CASO.  CASARSE CON ENEURESIS.

    Se recibe en la consulta, una joven de 23 años de edad. Viene referida por una colega que dice no responde a las estrategias aplicadas comunmente para tratar el caso. Piensa que talvés un cambio de terapéuta podría ser útil. Además la paciente está pasando por un proceso de estrés muy fuerte que ha empeorado su problema, va casarse en un mes, y no quiere que su novio sepa del problema, quiere ayuda urgente, dice que no puede casarse con eneuresis. El diagrama familiar nos muestra que es huerfana de madre desde los 7 años, es la mayor de tres hermanos. Forman el grupo, el padre 50 y...años, la abuela paterna 70 y.., la paciente 23, una hermana de 20 y el hermano menor de 17 años de edad. En la familia solo ella ha presentado ese problema. Nunca fueron a terapia para tratar la pérdida de la madre.

    ENTREVISTA 1.-

    Luego de saludar, toma asiento, luce un poco nerviosa, tiene uniforme escolar y su mochila que coloca en el piso, me mira y me dice que me quiere contar lo que le pasa - la interrumpo diciendo:
    - No te preocupes por eso ahora, primero quiero que me des tus datos personales para registrar tu caso...solo sarán unos minutos. Asiente, y se pone a la disposición, y comienzo por hacer el interrogatorio de lugar.
    Esta forma de quitar su atención sobre el problema, le permitirá al paciente bajarle el estrés que trae, pues parece que venía con una lección aprendida sobre lo que debe decirme. Mientras tomo sus datos, hago preguntas que para nada tienen que ver con el problema.
    - Veo que traes uniforme, en que colegio estudias?
    - En el...
    - Oh! sabes que yo estudié ahí?
    - Ah si? mi madre también.
    - O sea que eres nieta del colegio!
    - Ay si,... no lo había pensado! - Dice esto mientras sonrie.
   Logramos que bajara su ansiedad y estrés con esa pequeña conversación. Ya sonriente, logra empatía con el terapéuta, y podemos aprovechar para conversar de su problema sin que sienta presión y verguenza, es una buena estrategia identificarse con el paciente en alguna situación que el describa, aunque no sea cierto lo que dice el terapéuta, es bueno para lograr la empatía y confianza.
    - Y bien Carlina, que es lo que te trae aquí?
    - Bueno... yo creo que ya la doctora G. le habló de mi problema, ella me dijo que venga donde usted, para que me ayude.
    - La doctora manda muchos pacientes, asi que prefiero que me digas tu lo que te pasa.
   - Ay Dios! es que me da verguenza - se ata las manos una contra otra, pero sonrie, con la expresión dicha.
    - Y porqué ha de darte verguenza, es TU problema, conmigo no tiene que ver.
    Esta expresión enfatizando la propiedad del problema, es para que entienda que nadie más que ella lo tiene, por tanto a ella compete manejarlo, y vivirlo en función de ella, no de los otros. Me mira sorprendida, parece que no esperó nunca una respuesta como esa, parece estar acostumbrada a la pena y compadecimiento de los demás.
    - Bueno... es que me tengo que casar en diciembre, en un mes viene mi novio, y todavía me hago "pipí en la cama". Lo dice rápido, como quien apura un trago amargo.
    - Y qué es lo que quieres resolver, el matrimonio, la llegada del novio o "la pipí en la cama".
    Es nacesario aclarar bien cual es el problema específico que incomoda al paciente, pues muchas veces, van a la terapia con lo que creen es lo que les angustia, y resulta ser otra la circunstancia del problema.
    Otra vez me mira sorprendida y dice:
    - Por supuesto que la pipí en la cama!
    - Ah, esa es la prioridad!
    - Las tres cosas doctora!
  - Entonces... el estrés que manifiestas por el matrimonio, y la llegada del novio, solo tu puedes resolverlo, lo de la pipí en la cama... mirandolo bien... tu también.
    - Pero doctora!como voy a resolver eso!vine aquí para eso!
    - Oh! y que has hecho para resolverlo?
    - Yo he hecho todo! de todo! y sigo igual!
    Me quedo mirandola, en silencio, quiero que piense lo que acaba de decir, baja la vista, parece sujestionada. Entonces digo: 
    - Ahí está el problema! - me mira como interrogando y continuo - ahora vas a ser lo contrario!
    - Mire...con perdón yo no la estoy entendiendo!
    - Cuéntame, de las cosas que has hecho para resolver lo de la pipí - insisto llamarle por el nombre que ella da a la eneuresis, porque es más relajante, un lenguaje técnico, puede proporcionar estrés y ella ya maneja mucho.
    - Por ejemplo, control de tomar agua o jugo después de cierta hora, a las 8 de noche, poner un reloj cada 3 o cuatro horas durante la noche para despertar antes de orinarme.
    - Cómo te sientes haciendo eso? 
   - Imaginese, la sed me mata, y no duermo tranquila esperando el reloj, pero me duermo, y no puedo soportar la sed, bebo agua y mucha!
    - Te entiendo, eso debe ser una tortura! 
    - Usted no se imagina! y ahora viene mi novio, pusimos fecha para casarnos ahora, yo creia que ya a esta altura me iba corregir y no ha sido así.
    - Desde cuando vive tu novio en el exterior? 
    - Siempre ha vivido allá.
    - Cómo lo conociste?
    - Cuando vino de vacaciones hace tres años.
    - Solo lo ves en vacaciones?
    - Si.
    - Sabe él de tu problema?
    - Dios me libre! - hace la señal de la cruz.
    - Cómo te vas a casar con alguien a quien no le tienes confianza?
    - Si le tengo... pero eso no me atrevo a decirlo.
    - Estabas cómoda con tu problema aquí, pensando él está tan lejos que nunca lo sabrías y ahora, ya viene, y quieres resolver en un mes lo que tienes años padeciendo? 
    Esta joven, tomó como novio a alguien que de acuerdo con su problema, le pareció cómodo. Buscó ayuda, pero nunca se sintió presionada a cambiar, hasta que la situación presente la presiona. tal parece que se sentía bien con el problema, hay que ver como lo maneja la familia.
    - Bueno...doctora, estaba cómoda como usted dice, hablamos por teléfono casi todos los días, lo que me da miedo es que viene, y no me he curado - sus ojos se humedecen - me dejará por eso si no me sano?
    - Eso no puedo decirlo, solo él lo sabe, pero debes saber que en esta vida todo tiene solución, solo tenemos que tomar la decisión de resolverlo.
    - Pero le dije que he hecho todo!
    - No es cierto!
   - Palidece, y sus ojos sueltan las lágrimas que hace rato intentaba retener. Ignoro sus lágrimas, debo hacerle sentir, que no necesita compasión, por lo que detiene el llanto y me mira fijamente, mientras toma la servilleta y seca sus ojos.
    Muchos pacientes, intentan manipular a todos para hacer sentir lástima y quizas desarrollar sentimientos de culpa en los que le rodean, por no proporcionarle la ayuda y solución a sus problemas.
    - Eso es bueno, hacer todo lo que podemos para resolver algo que nos incomoda, por eso ahora no vas nada de eso que hiciste, harás todo lo contrario. Eso es algo que no has hecho!
    No dice nada, espera que yo continue y eso hago.
    - Dijiste estar sujeta a un horario para tomar líquidos, ahora ya no más horarios, el solo pensar que estás limitada provoca tu ansiedad. A partir de hoy te tomarás toda el agua y jugos que se te antoje, si quieres antes de ir a la cama toma un buen vaso de jugo, aquí hace mucho calor y el cuerpo lo pide y lo necesita, solo tienes que vaciar la vejiga antes de dormir, no importa la hora a que lo haga, aunque entiendo que lo haces temprano porque eres estudiante y tienes que levantarte igual.
   El mandato parece loco, pero no lo es, el terapéuta busca la saturación, técnica del conductismo, que provoca, que el organismo rechace el estímulo por la alta frecuencia de presentación o exposición al mismo. Es probable que con la ansiedad que produce el control o limitación, el sujeto sufra por lo que quiere y necesita porque es vital para él, y el hecho de negarsele, hace que lo desee con más fuerza, provocandole adpsia o sensación sed insoportable.
    - Ay! doctora y eso no será malo? tomar agua antes de acostarme a dormir va a hacer que más rápido me orine!
   - Acaso no viniste aquí porque quieres ayuda urgente? yo soy la terapéuta! yo dirijo esto y en tu caso, es lo que YO mando.
   Acostumbro a enfatizar mis palabras con los pacientes, para hacerle ver su compromiso con la terapia y con quien la dirige. Pues es frecuente que muchos pacientes, luego de la conversación con el terapéuta, olviden la terapia y regresen diciendo que no dió resultado como el caso de este cliente.
    - Perdone doctora yo no "quise" ofenderla.
    - Y no lo haces, pero debes comprometerse a cumplir con la terapia, de lo contrario no trabajamos de manera correcta.
    - La otra parte, lo del reloj, no más horarios programados durante la noche, a partir de hoy, el reloj se pondrá, cuando despierte porque ya  te has orinado y tomará esa hora y es la que pondrás en el reloj. Esta indicaciones las harás al pie de la letra, durante toda esta semana, en la próxima cita, veremos como te va.
    En esta parte, se busca quitar la carga que provoca la pendencia de que el reloj sonará en medio de la noche varias veces, aún ella no se haya hecho "pipí", para que se levante hacerlo, cuando talvés no tenga voluntad en ese momento.
   - Así lo haré.
  - Por hoy hemos terminado la sesión, en la próxima cita quiero que vengan contigo a la terapia, tu padre, abuela, hermana y hermano.
    - Doctora...pero ellos no tienen problemas!
    - Me vas dejar dirigir la terapia?
    - Ay!.., perdón...como usted diga.
    Se pone de pie,  se despide y la sigo, parece más tranquila, salgo detrás de ella, y observo que una amiga la espera, también lleva uniforme y mochila, no me ven pero voy cerca, suficiente para escuchar "diantres, esta doctora no se parece a la doctora...mira creo que si mi madre estuviera viva fuera así, mi abuela dice que era mandona!- no pude más que sonreir, pues yo no sabía que daba una impresión como esa !MANDONA!jajaja.

    ENTREVISTA 2.-

    Vienen todos menos el padre pues trabaja en ese horario, les digo que esperen un momento hasta que hable con la paciente unos minutos. La paciente luce muy tranquila, sonrie como si me conociera hace ya mucho tiempo.
    - Hola, como pasaste la semana?
    - Pues los dos primeros dias fueron un desastre!
    - Me cuentas que pasó?
    - Imaginese, creo que me bebí yo sola, el botellón de agua de la nevera! y casi todo el jugo que mi abuela hace.
    Esto dice claramente que estaba la joven presionada, con la dieta de agua.
    - Dile a tu padre que debe comprar más agua!
    - Ay! no, no, no!, ya no quiero ni verla!
    Objetivo No.1 logrado, la saturación extinguió la adipsia provocada por el tratamiento.
    - Oh! es decir que ya no te hace tanta falta el agua.
    - Si me hace falta, pero ya no voy con esa "angurria", como si se fuera acabar! jajajaja.
    Es bonito ver a la paciente reir, creo que la cara que puse cuando dijo "angurria", la hizo reir.
    - Entonces como te fue con "la pipí"?
    - Como usted me dijo, cuando desperté porque ya estaba mojada de "pipí", me fijé en el reloj, y es a esa hora que me orino, las 5 de la mañana.
    - A pesar de tomarte toda el agua y los jugos?
    - Pues si.
    - Y no te despertaste a ninguna otra hora mojada?
    - No eso me pasa a las 5 de la mañana.
    - Y el resto de los siguientes días, te mojaste de orina?
    - Pues los dos últimos no lo hice, y el último de estos dos, me desperté primero que el reloj.
   - Pues te felicito, eres muy responsable, tomaste en serio esto, asi que veremos las siguientes tres semanas si declaramos la victoria contra las "pipí" en la cama.
   - Si gracias a usted lo voy a lograr!
    - Y yo que tengo que ver en eso? es tú vejiga, tu la controlas no yo!
    - Yo se, pero hice lo que usted me dijo.
    - Es que eso lo tenias que hacer hace mucho! No hay terapéuta que valga, si tu no tienes voluntad para lograr lo que quieres.
    - Si, pero usted me dijo como hacerlo.
    - Muchas gracias!, me haces sentir bien formar parte de TUS LOGROS!
    - Ahora sal un momento que me gustaría conversar con tu abuela.
    Sale y se le nota muy contenta.
    Entra la abuela, y observo una señora, entrada en años, aparenta más de los que dice tener, su pelo es blanco, y sujeta un moño español en la nuca, viste de forma austera, y tiene mirada regia con entrecejo fruncido.
    - Cómo está senora? - luego de los saludos y presentación - toma asiento y pregunta:
    - Para que me necesitan a mi aquí?
   - Usted es parte importante en la vida de su nieta, y ella ha estado pasando por un problema angustioso desde pequeña. Que me puede usted contar de eso?
    - Mire esa muchachita no hacía eso, ella aprendió a hacer pipí igual que sus hermanos, pero cuando murío la madre empezó a orinarse en la cama, y no valió remedio, mire yo la puse hasta orinar en un "ladrillo caliente", que en mi tiempo era "santo remedio", pero nada.
    La eneuresis es un trastorno, que culturalmente las personas no tratan con médicos ni psicólogos, ellos entienden que se trata de lo que ellos llaman "frialda", una condición de la vejiga del que pueden sufrir los niños-as hasta cierta edad, y los remedios caseros para resolver el problema son disímiles.
    - Cómo es su relación con Carlina?
    - Qué dice?
    - Cómo se lleva con ella?
    - Bueno doña, yo tengo bregando con esos muchachos, muchos años, mi hijo no se volvió a casar, y yo tuve que criarlos practicamente sola, y esa grande, con ese problema que se le "desató"...
    La interrumpo, la señora se comporta como victima de las circunstancias, exponiendo lo duro que ha sido para ella al través del tiempo.
    - La entiendo señora, y siento mucha admiración por usted, ha sido la madre que faltó para sus nietos. Pero dígame como se porta Carlina con usted?
    - Ellos se portan, "ahí...ahí"
    - Yo le estoy  preguntando por Carlina, como la trata?
    La abuela me da la impresión de evadir la pregunta.
    - Ella me trata bien, pero usted sabe que cuando crecen quieren gobernarse y no obedecen.
   - No tengas miedo de hablar conmigo, esto es confidencial, y lo que buscamos usted y yo es que ella supere el problema de orina.
    - Si yo se, la otra doctora me dijo, pero yo no se que hacer.
   - Usted no va hacer nada, ella ya es adulta y tiene que hacer para curarse ella misma. Lo que buscamos es mejorar la relaciones de la familia, para que no esten estresados, y el problema desaparezca. Qué hace usted cuando se orina?
    Toma mucho aire, y expira con rapidéz, está ansiosa, y dice:
    - Mire yo a veces "peleo", porque estoy cansada de decirle que ella está muy grande para eso, pero ya ni eso hago. Sus hermanos tambien le dicen, en fin que ella parece que cree que es la más chiquita, se tira a llorar para dar pena, ya nadie le hace caso.
    Mientras la abuela habla, imagino la paciente en medio de la incomprensión de todos con un problema que no puede controlar. El papel de victima de la abuela, y la nieta.
   - Dígame y el padre, que dice o ha hecho para ayudarla?
   - Pero "mi'ja", y cuando usted ha visto hombre bregar con eso de los hijos?, cuando era chiquita, que se murió la madre, hasta dormía con ella, yo tuve que decirle que ya no podía dormir con ella, con diez años.
    - Y con los otros no dormía?
    - No esos estaban muy chiquitos los pobres, había que atenderlos de noche. Yo tuve que mudarme a la casa, pa'cuidarlos, hasta el día de hoy.
    - Muchas gracias doña... por su participación en la terapia, eso ayudará a su nieta a curarse.
    - Que más quisiera yo - dice mientras se pone de pie para salir.
    - Es bueno ahora tratar de ayudar a su nieta felicitandola cuando no se moje en la cama, dígale que usted está muy contenta, porque ya va a dejar de sufrir con eso, en la próxima cita, me gustaría que hablaramos de ese matrimonio que tendran en casa con la boda de su nieta.
    Se devuelve y casi bajito me dice:
    - A si...déjeme decirle, que yo quería hablarle de eso, yo no quisiera que se case ahora, yo creo que debe estudiar, ella está más atrasada que los hermanos, por lo menos que acabe el colegio.
    - Muy bien, quiero que venga con su hijo, para hablar de eso.
    La información de la abuela, merece ser analizada, pues la eneuresis de la paciente desarrollada luego de la muerte de la madre, tiene característica de canalizador de angustia o ansiedad por pérdida de la madre, donde el padre se refugia en su hija, convirtiendola en pseudoesposa.
    - Ahora por favor, digale a los hermanos de Carlina que pasen a la consulta.
    Los jóvenes entran a la consulta, y toman asiento. Luego de saludarlos y agradecerles haber respondido al llamado, inicio preguntando:
    - Quién quiere comenzar por decirme que piensan de su hermana mayor y como se llevan con ella?
   Se miran uno a otro, y no deciden nada. entonces vuelvo a decir:
    - Quién comienza?
    Entonces la hermana es quien inicia.
    - Carlina es una "ñoña" que no quiere crecer, yo no me llevo ni bien ni mal, simplemente la dejo.
    - La dejas qué?
    - Que siga como es, a mi no me importa, si ella quiere seguir así.
    - Así como?
    - Oh! usted sabe - dice esto mirando al hermano quien sonrie y coloca la mano sobre su boca, ocultando su reacción.
    - No lo se, dímelo tú!
    - Que se orina en la cama.
    - Y eso no te importa? - y dirigiendome al hermano - Y a ti te da risa?
    Ambos se miran, mientras el hermano baja la vista, ella riposta.
    - Pero que puedo yo hacer si ella cuando uno le dice algo, se pone "guapa".
    - Y que es lo que le dices?
    - Que ta'bueno ya, que si no le da verguenza estarse orinando en la cama.
    - Y tu - digo dirigiendome al hermano- qué le dices?
    No contesta nada, pero está muy serio ahora y es la hermana quien contesta.
    - Bueno... ese le dice "miona", cuando pelea con ella, y tengo que ir a defenderlo, porque ella le pega hasta con la escoba!.
    - A ustedes no les parece que son crueles con su hermana? - no dicen nada - No saben que ella tiene un trastorno que no puede controlar y  no ha recibido apoyo? - guardan silencio - yo continuo.
    - Que les parece si a partir de hoy, cambian con su hermana y le ofrecen su apoyo para que se sienta con mucha fortaleza y logre su propósito de sanarse?
    - Dígame que hago, porque ya nadie sabe que más hacer- dice la hermana.
    - Solo tienen que decirle que la quieren, que la apoyan en todo lo haga para que supere su problema, ese cariño, le dará mucho más fuerza y no se sentirá sola.
    - Pues si lo haremos!
    - Y tú, que dices - me dirijo al hermano.
    - Si... lo que ella dijo.
    - No eso lo dijo ella, yo quiero saber lo que harás TU! - mira a su hermana, parece pedirle permiso.
    - Ta'bien, pero ella me pelea mucho!
    - Y por eso no la quieres?
    - Si yo la quiero...es que...mire...usted no sabe...
    - Lo voy a saber, porque ahora que venga Carlina, ustedes les van a decir que la quieren mucho y la van apoyar en su plan para superar el problema.
    - Ahora?- pregunta el hermano.
    - Si señor, ahora - contesto - vaya usted mismo a buscarla a la sala!
    Se pone de pie con pesadez, y va por su hermana.
    Esta familia muestra distancia emocional, un sistema de relación difuso, donde parece que cada cual anda por su lado, y poco le importa lo que le pase a alguno de ellos, la abuela, experimenta agotamiento, donde parece que no es recompensada por el trabajo y tiempo invertido en la familia, y el padre hasta el momento parece periférico. El hermano parece refugiarse en la protección de la hermana menor, de quien parece esperar aprobación en la toma de decisiones.
    Regresa con la paciente y toman asiento, tan pronto como lo hacen les mando a poner de pie.
    - Pónganse todos de pie!- Así lo hacen - y continuo.
    - Ahora Carlina, tu hermano quiere decirte algo.
    - Yo primero? - pregunta mientras mira a la hermana menor.
    - Si señor usted primero !- Le contesto.
    Carlina está sorprendida, parece que no entiende lo que pasa y me mira con un poco de angustia en sus ojos. El hecho de mandar primero al hermano menor, se hace con el objetivo, de que aprenda a tomar actitudes propias, para decir te quiero, no debe pedir permiso, solo tiene que decirlo. Con la mirada y un ligero movimiento de cabeza le indico que avance.
    - Carlina...yo te quiero...mu...cho, mucho - y la abraza - ella tambien lo hace y la hermana tambien, la abraza y le dice:
    - Si te quiero mucho...y te apoyamos para que te sanes pronto.
    La paciente llora y los hermanos lloran y se abrazan más fuerte. Hacen un cuadro triste pero hermoso al mismo tiempo. No interfiero y los dejo descargar toda esa emoción que ahora les embarga.
    Las emociones en los hijos son transmitidas por la madre, si esta falta y las personas encargadas de cuidar a esos niños no saben transmitir y ayudar a desarrollar esa característica intrinseca en los seres humanos, esta no aflora, pero permanece latente, solo debe estimularse. Estos jóvenes tienen mucha necesidad de afecto, y en la intesidad y duración de su abrazo, pareciera que hace tiempo nadie se acercaba a ellos, en esa actitud, podemos comprender la decisión de casarse de la paciente, por fin alguien la quiere cerca y desea compartir con ella, la familia deberá ser trabajada en ese aspecto. 
    Despedimos la terapia y marcamos la próxima cita, esta vez esperamos que el padre paticipe de la misma.

    ENTREVISTA 3.-

    Carlina regresa a la terapia. Ya han pasado dos semanas, desde la última cita. Luce tranquila. Veo que viene sola, cuando debió venir su padre. De inmediato pregunto:
    - Cómo estás? que tal con la orina?
    - Yo estoy muy bien! en la primera semana, me oriné dos veces, pero no me intranquilice, porque yo lo voy a conseguir! pero en esta útima semana, doctora !NI UN DIA!!!
    - Que gusto me da oir eso! te felicito! y quién te dió tanto ánimo?
    - Mi hermana ella me dijo, que asi es que le gusta verme, sin ñoñería!
    - Y le hiciste caso!
   - Pues si, como dormimos en el mismo cuarto ahora, si el reloj suena y yo no lo oigo ella me llama, conversamos mucho antes de dormir. Ella tiene que levantarse temprano tambien, porque antes con el reloj sonando a toda hora, ella se iba a dormir con la abuela.
    - Veo que han mejorado tus relaciones con tu hermana, y tu hermano?
    - Pues ella le llamó la atención para que no me ofenda nunca más! y yo ya no ando peleando con él.
    Vemos como el sitema relacional de los hermanos ha mejorado, aunque la paciente sigue infantilizada y dependiente de su hermana menor, al igual que el hermano, la hermana menor aparece parentalizada, no sabemos si a propósito de su fuerte personalidad o para ayudar a la abuela, o inducida por la última o el padre.
    Es tiempo de abordarla con relación a la ausencia del padre, a quien habiamos solicitado su presencia en la terapia, y que sin embargo está ausente.
    - Esperabamos a tu padre hoy en la terapia, que pasó que no vino?
    - Es que él trabaja en este horario, y no puede venir.
    - Pues yo le voy a mandar una notita contigo, para que venga, que pida un permiso en el trabajo.
    - Yo la llevo... pero él no va a venir.
    - Ya lo he invitado a la terapia
    - No, pero él no se mete en esto.
    - No le has dicho que ya estás superando tu problema?
    - No, casi no hablamos con él.
    - No sabe él que tienes eneuresis?
    - Si, pero no habla de eso.
    - Tus hermanos y tú no hablan con papá?
    - No de esas cosas, pero si hablamos.
    - Cuando hablan?
    - Cuando necesitamos dinero para comprar algunas cosas....
    - No comen juntos o cenan todos?
    - No él llega tarde, del trabajo.
    - Cómo te llevas con tu padre?
    - Oh, bien... mis hermanos dicen que yo no cresco porque él me "añoña mucho".
    - Y eso es así?
    - No, lo que pasa es que yo cuido mucho a papi, le pregunto cuando llega como le fue, si está cansado, le pongo la cena...
    - Es muy bonito que cuides a papá.
    La paciente cumple con su papel de pseudoesposa, pero a la vez es incongruente su conducta infantilizada frente a los hermanos. Trato de tomar el tema que me hubiera gustado tratar con la presencia del padre.
   - Bueno Carlina, como veo que has avanzado y casi podemos cantar victoria con el problema de eneuresis, esperaba a papá hoy aquí contigo y no vino, me gustaría que hablaramos un poco de tus planes de boda.
    - Si, ya yo estoy tranquila, tenía mucho miedo que mi novio supiera de mi problema, pero yo me siento curada - dice esto último sonriendo.
    - Ya lo has pendado bien? tu abuela cree que deberías terminar el colegio primero.
    - Mi abuela siempre quiere que se haga lo que ella dice, pero me faltan dos años, yo tengo 23, tendría 25...eso es casi 30!
    - Y no te gustaría tener una profesión? una carrera técnica por ejemplo?
    - Si, pero haré eso cuando me vaya a "nuevayol".
    - Bueno creo que eres adulta y capacitada para tomar tus propias decisiones, ya te dije cuando viniste por primera vez a la consulta que el matrimonio solo tu puedes resoverlo, y que el problema de la orina también tu eres quien lo puedes resolver, creo que sabes muy bien que hacer para enfrentar este y cualquier otro problema que encuentres en tu vida, talvéz cuando ya tengas las invitaciones de la boda, vengas con tu padre a traerme una.
    - Claro que si!
    - Entonces, no se que tiempo te queda en el país, pero ya sabes que hacer.
    - Estoy muy agradecida doctora...no tengo como pagarle.
    - Claro que tienes!- reimos.
    Despedimos la terapia, y quizas tengamos suerte y papá aparezca por la terapia, a traer la invitación.
   El terapéuta se limita a resolver el problema del paciente, y su prioridad era la eneuresis, esta familia necesitará, ayuda para el sistema relacional y la conducta periférica del padre, se intervino en las relaciones entre los hermanos, pues era parte del tratamiento que la paciente sintiera el afecto y apoyo de la familia. Es muy importante que el terapéuta se limite a la demanda específica que requiere su cliente.


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      Caso archivo del consultorio de la Licda Flavia Peguero, Psicóloga Clínica y Terapéuta Familir.

jueves, 5 de abril de 2012

LAS COSAS DIFICILES. COMO DECIRLAS A LOS NIÑOS?

    En algunas familias existen los llamados secretos familiares, donde sus miembros hacen una especie de juramento inconsciente, para no revelar situaciones internas dadas por circunstancias particulares. Son muchas las angustias que esas situaciones producen en los padres cuando el caso involucra a los niños. Los temores que provoca el que algunos de los miembros del grupo pueda revelar sin permiso y a propósito o de forma accidental la intimidad familiar oculta, puede llegar provocar ansiedad y somatización.
    También los sentimientos de culpa en los adultos, pueden causar proyecciones hacia el miembro de la familia implicado en el problema silenciado. Los niños son curiosos, se preguntan sobre muchas cosas y muchas veces se preocupan por acontecimientos que no entienden. Ellos pueden detectar la incomodidad de los padres para responder sus inquietudes. En estos casos intentan buscar respuestas fuera del hogar, lo cual puede ocacionar una información inadecuada o errónea. Es posible que se internen en sus propias imaginaciones, asumiendo respuestas muy extrañas. Cuanto más implicado está el niño, con las actitudes de los padres, más afectado resultará cuando descubra que el comportamiento del padre o la madre ha estado relacionado con su persona. Los padres son quienes deben ofrecer la información adecuada para satisfacer la curiosidad del niño ante la sospecha de que algo no está claro en relación con él.

    COMO DECIRLES A LOS NIÑOS

   Los padres son los primeros profesores de sus hijos y la educación de un niño comienza desde su nacimiento donde a medida que pasa por los diversos estadios de desarrollo emocional, va recibiendo todos los mensajes de los padres, y cuando empieza a socializar fuera del hogar y con otros familiares, asume los mensajes de estos y otros adultos. 
    En principio el niño, recibe la información a través de la comunicación no verbal, por ejemplo por medio del tacto y de la forma en que es acogido en brazos. Mas tarde, nota la importancia de las palabras, no solo de las palabras que escucha en realidad, sino de las sensaciones que asocia con esas palabras.
    Los padres suelen enviar mucha infornación a los hijos, quizas más de lo pensamos, a través de nuestras acciones y ejemplos. Los niños perciben con rapidéz las discrepancias entre lo que decimos y lo que hacemos en realidad.

    CUANDO DECIRLES A LOS NIÑOS?

    Es importante un proceso adecuado en el desarrollo de la personalidad del niño, donde precisa de un ambiente relativamente estable con padres comprensivos y capaces de establecer límites a la vez de proporcionarles la posibilidad de experimentar con sus sensaciones y satisfacer su curiosodad. en esta circunstancias los más jóvenes encontraran maneras y sistemas de enfrentarse a los problemas emocionales que todos experimetamos a lo largo de nuestras vidas.
    Sin embargo y en muchas ocaciones, el destino puede dificultar las cosas. Muchos acontecimientos complican aún mas los problemas con los que el niño debe enfrentarse, como son por ejemplo: las separaciones, los divorcios, los nuevos matrimonios, la hospitalización o la muerte de un padre o hijo, las minusvalías, las adopciones, son todos ellos factores que presentan dificultades especiales para los niños.
    Muchos de estos acontecimientos, causan también problemas en los adultos, pero los niños son especialmente vulnerables por encontrarse en el centro de su proceso de desarrollo, donde los más jóvenes pasan a ser las victimas inocentes, de algo que ellos no habrían elegido, pero ante lo cual pueden hacer muy poco o nada para revertir la situación. Lo que le decimos a los niños en tales situaciones, buscando minimizar los efectos negativos de una situación potencialmente traumática, es de una importancia enorme. Lo que le decimos a los niños en situaciones menos "complicadas", como son la cuestiones educativas y relaciones familiares, tambien tienen gran significación. Nuestras palabras y actos, les ayudan a perfilar sus actitudes frente a la vida, y el objetivo es que se les ayude igualmente a evitar los problemas antes de que se presenten.
    Si los padres, evaden responder a los hijos cuando estos sienten alguna curiosidad, con un: "muchacho tu si preguntas, vete a jugar...o, te contesto luego ahora estoy ocupado...", es probable que el niño no vuelva a preguntar y que el padre olvide que le preguntó alguna vez. Por tanto es aconsejable tratar de responder las preguntas lo más pronto posible una vez que niño las haya formulado. De igual forma, si se trata de acontecimientos impotantes, es conveniente no retrasar las explicaciones pertinentes.
    En caso de que no disponga de la información requerida por el niño en ese momento, dígale que la buscará lo más pronto posible, y no olvidar hacerlo cuando ya la tenga a manos la respuesta apropiada.

    QUE DECIRLE AL NIÑO?

    Antes de dar al niño la información referente a un problema o situación particular, es necesario intentar saber lo que él piensa sobre el tema y las posibles ideas erradas que pueda tener acerca del mismo. Se hace necesario escuchar a nuestros hijos e intentar oir lo que dicen, es una oportunidad para corregir información erronea o enderesar ideas falsas que pudieran haber forjado en su mente. También debe decirse la verdad a los niños. Algunas veces los padres creen que es mejor mentir, con el objetivo de ahorrarles problemas o experiencias desagradables., esto no siempre es una buena idea.
    No decir la verdad, puede tener el efecto bumeran, que puede degenerar en desconfianza que aparece en el niño cuando llegue a saber que sus padres le han mentido, como suele suceder.
    Los padres que estan atravesando por problemas particulares, sufren emocionalmente, tienen dudas y recelos, todo lo cual dificulta el poder dar la ayuda y estabilidad que necesitan sus hijos en momentos de estrés. Muchos pueden llegar a estar tan alterados que a us vez requieren algún tipo de tratamiento, antes de poder encargarse de los hijos en momentos de crisis e inclusive los que no estuvieren en situación angustiosa podrían no saber cual es la mejor forma de manejar una determinada situación.
    Con este tema tratamos de informar acerca de la forma más adecuada para los padres o tutores en la tarea de considerar y comprender mejor de lo que se les debe explicar a los hijos, en momentos de tensión o cuando ocurren hechos de impacto emocional en la familia. No es posibles indicar palabras exactas para cada caso, pero si se pude considerar cierto saber y sentido común para hacerlo lo mejor posible.
   
    ESTUDIO DE CASO. EL PADRASTRO.

  La familia de Jadi vuelve a la terapia. Luego de resolver el problema escolar con la maestra, quedó pendiente tratar un problema familiar latente, la paternidad de Jadi. Los padres estaban muy preocupados, acerca de como decirle la verdad a la níña de apenas siete años.
   La madre estaba sintiendo que el padre tenía preferencias con la hija menor, que si era suya. Y a la vez trataba de compensar a Jadi, ante lo que ella suponía carencia de su padre de verdad, el real biológico.

    ENTREVISTA.

    Llegan, temprano a la cita, siempre juntos, son padres muy apegados, no les gusta dejar a sus hijos con nadie, ni siquiera con los abuelos. Fueron espaciados en la terapia, para dar seguimiento Jadi cada 3 meses, pero regresaron a los 2 meses de la última sesión.
    - Buenas tardes, como han estado- inicio.
    - Muy bien dice el padre, en lo que se refiere a las niñas en la escuela- dice el padre.
    - Que bueno!-contesto y continuo, qué cosa es diferente?
    El padre mira a la madre y dice:
    - Pregúntele a ella, que ahora le ha cogido con decir que yo no trato a las niñas igual- le interrumpo para saludar a las niñas, tratando de desviar su atención a las palabras del padre.
    - Y ustedes, como están?
    - Bieeeen!!!dice la mayor, seguida como un eco por la menor.
    - Entonces, merecen ir a ver muñequitos a la televisón de la sala!
    - Siiiiiiii - dice la menor.
    La madre las detiene y le recomienda portarse bien. Entonces me dirijo a ella para que me explique lo que dice el padre.
    - Mire doctora- me dice- Como usted nos recomendó, participamos de las tareas y jugamos antes de ir dormir, luego de cenar y fregar los platos. Pero yo veo que él tiene preferencia con Kadi, si está en la cama con ella y Jadi sube, le dice que se "apee", no quiere que se le acerque mucho, en la mesa le sirve a Kadi las mejores carnes y a Jadi no - el padre interrumpe.
    - No, eso no es asi, lo que pasa es que ella como que se combina con Jadi, las es visto cuando se "pican" los ojos, y le hace señas para que coja la mejor carne.
    Ahora soy yo quien interrumpe y le digo:
    - Muy bien, ahora quiero que me digan, cuando subirán al "ring" con sus pupilas, y a quién debo apostar!?
    Se miran uno a otro, dan la impresión de culparse, como diciendo "tu ves?" "te lo dije!. No interrumpo, quiero que piensen en lo que dijeron, autoanalisen lo que están haciendo con las hijas. Luego de unos segundos en silencio, les digo:
    - Me gustaría que papá, vaya un rato afuera, puedes ir con las niñas - asi lo hace.
    - Ahora mamá, explicame que buscas haciendo que tu hija mayor sienta, que la quieres más a ella que a la pequeña?
    - Doctora, yo tengo pena por Jadi porque ella no tiene papá.
   - Oh!- enfatizo mi asombro al tiempo que pregunto - Pero cómo es que Jadi, le dice papá, él paga su educación y cumple con su alimentacón y se preocupa por ella? Tengo entendido que eso es lo que hace un verdadero padre responsable!
    - Si doctora, yo se eso, pero él no es su papá, yo me case embarazada.
    - Entonces, solo has querido todo este tiempo que se ocupe de ella, pero no que sea su padre.
    - No, yo quiero que sea su padre!
    - Entonces porqué la excluyes, haces una complicidad negativa con ella hacia tu pareja. La situación en la que se casaron, tu embarazada, dice que la aceptó desde antes de nacer, hoy ella tiene siete años. Tu le proporcionaste ese padre, que te hace pensar que no tiene?
    - No se, doctora, después que nació Kadi, creo que no la quiere igual.
    - Es decir que hace cinco años que vienes notando que él no quiere a Jadi? eso es mucho tiempo!
    Guarda silencio, baja la vista, y luego me mira y dice:
    - La verdad es que creo que no es asi.
    - Qué no es así?
    - Creo que son cosas mias.
    Aprovecho, la oportunidad que me da el paciente, para inducirle a una catarsis. Reconocer que son cosas de ella, muestra en parte sus sentimientos de culpa, no precisamente hacia la pareja, sinó hacia la hija.
    - Qué es lo que te hace sentir mal con tu hija mayor?
    - Que no tiene su verdadero papá, tengo miedo que él aparezca y le diga.
    - Y él sabe que tiene una hija contigo?
    - No que yo sepa.
    - No supo que estabas embarazada?
    - Si, pero la negó. No lo volví a ver.
    - Entonces como crees que alguien que negó un embarazo, reclame una hija, que no sabe que tiene?
    - Es que la familia mia lo saben, y la de mi marido también, me da miedo que se le "safe" a alguno de ellos.
    - Crees que pudo haber pasado eso?
    - No lo creo.
    - Entonces es tiempo de hablar con la niña y que se entere por ustedes, y no por terceras personas, pero antes deben solucionar esa competencia que mantienen con las niñas, en la cual, cada uno de ustedes defiende a su hija particular, y donde tu has olvidado que las dos son tus hijas!, No creo que Jadi sea una niña digna de pena, es inteligente, linda y buena igual que su hermanita.
    La expresión última, la he dicho con el fin de que la madre, abandone su posición errónea con relación a las hijas, que no proyecte sus sentimientos de culpa hacia su hija menor y su marido, asumiendo la defensa de quien no necesita que la defiendan.
    - Como te sientes, con la decisión de decir a Jadi la verdad acerca  de su paternidad?
    - Siento un poco de miedo, no se que va hacer Jadi, cuando sepa eso.
    - Mientras más temprano se le diga a los niños las cosas relacionadas con su vida, mucho mejor, ella debió saberlo siempre, pero existe la forma de hablar con alguien pequeño, sin le cause impacto emocional negativo, tambien hay que hablar con tu marido, sobre la decisión, y ponerse de acuerdo en cuándo, cómo y qué decirle.
    - Si- confirma
    - Puedes ir con tus hijas, para conversar con papá ahora- asi lo hace, no sin antes pedirme que por favor, quiere que su marido entienda que ella no quiso pensar mal de él- le contesto:
    - !ESO SE LO VAS A DECIR TU!. Sonrie y va a la sala. Cuando las personas conocen la ayuda que le proporciona la psicología, a veces hacen transferencia, y entienden que el terapéuta debe hablar por ellos, hasta en la más mínima situación que le resulte incómoda.
    Regresa el padre a la consulta, toma asiento y en seguida dice:
    - Doctora, me preocupé por lo que usted dijo del "ring", pues la verdad es que eso es lo que parece. Pero yo quiero a las niñas igual, pero mi esposa a veces parece que discrimina a mi hija.   
    - Usted se olvida de tambien es hija de ella?
    - No, pero si estuviera allá con nosotros en la casa, notaría la diferencia, con que ella trata a las hijas.
    - Qué pensarías si te enteras de que tu pareja piensa lo mismo de ti?
    - Bueno, yo se que ella me reclama algunas cosas, pero hay que entender que en realidad no es mi hija, y me cuido mucho de que se interprete mal, si acepto que la niña, viva colgada de mi, como la pequeña.
    - Y de quién tienes que cuidarte? No confias en ti para dar cariño sincero y limpio a tu hijastra?
   - No doctora, esa niña yo la quiero como si fuera mía de verdad, yo fui quien la recibió en la  clínica cuando nació, y me ocupo de ella igual que de la mía de verdad...pero usted sabe como es la gente.
    - Qué gente?
    - Los que saben que no es mi hija real.
    - Cuantos de esos, participan de sus cuidados, preocupaciones, gastos y educación de Jadi?
    Me mira y baja la cabeza. No dice nada. Espero que haya entendido. Continuo.
    - El único problema, que veo en ti, es que si tu no confias en ti mismo en relación a la crianza de tus hijas, tanto ellas como tu esposa estaran perdidas, si dependen para que tu las quiera de lo que piensen los demás.
    - Usted tiene razón, yo no debo pensar asi, pero escuché, el otro domingo que estabamos de pasadía en casa de mis suegros, que la madre de mi esposa le dijo: "ya Jadi está grandecita, no debes dejar que tu marido la esté cargando en las piernas", mire doctora, ellas si cargo a una la otra quiere lo mismo, ellas se pelean porque yo las tenga, cuando llego a casa cada una me agarra por un brazo y se cuelgan, ya son grande y pesan mucho, pero me siento bien cuando hacen eso.
    - Y desde esos comentarios decidiste cambiar?
    - Desde antes, veo como le dicen venga para acá!, si la niña anda apegada a mi.
    - Y tu esposa hace eso también?
    - No, eso es lo que me critica, piensa que no la quiero.
    - No has pensado que quizás eso hace que esté reaccionando con los problemas en la escuela? los niños, no saben quejarse de cosas como esa, solo reaccionan para llamar la atención, recuerdas que dijo cuando le preguntamos que es lo que hace que se porte mal en la escuela?  
    - No lo recuerdo.
   - Es bueno poner atención a las palabras de los hijos, dijo "ya no me porto mal, me da verguenza que mi papá me regañe".  Es claro que buscaba su atención perdida.
    - Qué le parece, si en lugar de hacer lo que otros quieren, haces lo que quieres tú? si has sido un padre cariñoso hasta ahora y te has sentido bien siendolo, y tus hijas se sienten bien recibiendo ese cariño, que importa las opiniones ajenas al respecto? tú eres su padre y decides cuando ya estan grandes para no cargarlas y asi se los hará saber a LAS DOS!- pongo énfasis en esas palabras mirandole a los ojos, debe dejar de marcar diferencias en el trato de sus dos hijas, para cuando llegue el momento de tomar decisiones de cambio- esos cambios deben ser aplicados poco a poco.
   - Si doctora, yo ya lo estoy haciendo, pero entiendo que no era la forma, pues hasta yo me sentía mal.
   - Correcto, es mejor vivir por y para nosotros mismos, no permitas que otros depositen dudas en tu mente, si tu actúas correctamente, es contigo con quien tienes que sentirte bien. Ahora ve por mamá, necesito que le digas que entiende como se sintió, que tu también te sentiste mal, que ambos van a corregir el error, que de ahora en adelante van hablar, ponerse de acuerdo, comunicar lo que les molesta, solo así, lograran evitar malos entendidos.
    - Doctora - dice vinimos aquí para, decir a Jadi la verdad de su papá.
    - Es verdad - se une la madre.
    - Oh! es cierto - contesto- Pero resulta que por primera vez, ustedes están de acuerdo, eso es muy bueno, así durante ésta semana ustedes van meditar con mayor seguridad y apoyandose mutuamente, sobre esa decisión. Ya la situación cambió, y una noticia como esa dada a la níña, en un momento en que nadie se siente bien y hasta con un "ring" de boxeo armado, no era el mas adecuado.
    Todos reimos, programamos la siguiente semana para la cita. Esta pareja estaba siendo influenciada por la abuela, afectó al padrastro que decidió cambiar bruscamente con la hijastra, y a la madre que entendió que el cambio se debía a que no la quería porque no era su hija. No estaban preparados para develar el secreto de la paternidad a la hija mayor.
   Las circunstancias que deben rodear el momento de decir a un niño, algo como eso, no debe estar contaminado, ha de ser bien sopesado y evaluado en todas sus dimensiones por los padres o tutores. La trapéuta, procede a aclarar cualquier problema consecuencia de la situación, o algún otro ajeno a la misma, para no desvirtuar el proceso de revelación.


     COMO DECIRLE A JADI QUE SU PADRE NO ES PADRE!

    La llegada a la cita.Toda la famlia luce contenta, las niñas saborean caramelos y de inmediato quieren jugar, se les permite hacerlo mientras nos acomodamos para comenzar la terapia. Como el tema ya estaba en agenda inicio con una pregunta.
    - Cómo han estado? como les fue en su semana para meditar sobre la decisión tomada?
    - Muy bien dicen al unísono. Mientras se miran y rien por la casualidad.
    - Eso ocurre solo en parejas que ya están entrañablemente unidos - les digo.
   - Si dice la madre. eso nos pasa a cada rato. Por teléfono es que da risa, porque nos trabamos y nadie puede decir nada- dice la madre mientras rie.
    Aquí vemos como la pareja aprendió a compartir sus inquietudes, y el padre dejó de ostentar solo el poder, al tiempo que la madre dejó de ser periférica.
   - Me gustaría saber si maduraron bien la idea de revelar a Jadi la verdad de su paternidad, si entienden que es el momento adecuado. Le han avanzado algo a la niña?
   - No, queremos que sea usted quien lo haga, pues no sabriamos como hacerlo, yo no me siento cómodo.
   - No se preocupe estamos aquí para eso.
    Hago acercarse a la niña, mientras los padres y la pequeña salen a la sala de televisión.
    - Cuéntame Jady, cómo vas en la escuela, ya te sientes mejor con la profesora?
    - No, ella ya no está en el colegio y vino otra.
    - Y la nueva profesora te gusta?
    - Si, ella nos deja dormir después de merendar, y nos dice que nos imaginemos que vamos a un lugar muy bonito.
    - Que bien y adonde vas tú, en tu imaginación?
    - Me voy con mami, papi y kady, para el rio y comemos pescaditos fritos que papi pesca, con los fritos que mami lleva y pan y cazabe y refrescos.
    - Huummm! eso ha de ser muy bueno!
    - A usted le gustaría ir con nosotros?
    - Claro que si!
    El caso expuesto por la niña, es realmente enternecedor, el concepto familia, está internalizado muy bien en su pensamiento, la visualiza unida y divertida.
    - Podemos conversar sobre algo inetresante, que a tus padres les gustaría que hablemos un ratito?
    - Yo no me he portado mal!- dice con cara de preocupación- la profesora nueva no habla con los papás.
    - Claro! eso ya pasó y no debes tener miedo, tus padres estan muy orgullosos de ti por eso!, eres una niña modelo como lo prometiste. Lo que vamos a hablar es de la familia, a veces hay personas que son familia nuestra y no las conocemos, conoces a todos en la tuya?
    Toma sus dedos de una mano con la otra y comienza a enumerar a su familia.
    - Si, mi tía Lana, mi abuela Carló, mi abuelo Calixto, mi otra abuela Lalá, mi tío Domi y mis primos...
    - Oh! cuantos, y si apareciera otro? un papá por ejemplo, te gustaría conocerlo?
    Trato de escudriñar su reacción, sus ojitos se cierran un poco, parece que piensa y no la interrumpo. Luego, dice:
    - Pero ya tengo dos, porque todos le dicen papá a mi abuelo Calixto.
    - Ah sí? pero sucede que algunas personas tiene dos y hasta tres papás, tú por ejemplo tienes tres con tu abuelo. Tu papi que te quiere mucho, te lleva a la escuela, te compra todo y se preocupa mucho cuando te enfermas, tu abuelo y otro que todavía tu no conoces.
    - Y donde está?
    - Debe andar por ahí, pero un día puede venir a conocerte.
    - Cuando?
    - Bueno, eso no lo se, pero es bueno que lo sepas, para cuando aparezca, no te de una sorpresa porque  ya lo sabes.
    La actitud de Jadi, me asombra, pues no advierto ningún tipo de inquietud en cuanto a lo que estamos conversando, y solo muestra el interés en el sujeto de nuestra conversación por lo que me atrevo a preguntarle.
    - Acaso has oido a alguien en la familia hablar de ese papá o te lo ha enseñado en algún momento?
    Rápidamente sus ojos se agrandan y con un movimiento rápido de cabeza hace la negación, hasta parece que se puso nerviosa. entonces insisto.
   - De casualidad no lo has visto, andando con alguna familia de esas tan lindas que tiene, te lo haya presentado diciendote "mira Jadi quiero que conozcas a este señor, él es tu verdadero padre, pero quiero que guardes el secreto".
    - No.
    - Si un día eso llega a pasar, sabes que vas a hacer?
    - Le digo como mi papi me dice que le responda a las personas que me presentan,"mucho gusto señor".
    Ni yo le hubiera enseñado mejor, asi que para que no se sienta presionada con la conversación, arranco con una risotada.
    - Jajajajaja!, eres una níña muy inteligente y educada, pero quiero que sepas que en verdad eso puede pasar, tu mami y tu papi quieren ser los primeros en decirtelo, para que nadie se les adelante, no te lo habían dicho antes, porque querían que estuvieras un poco más grandecita, como ahora, ellos vienen ahora a hablar contigo como yo lo hice, y tu sabrás que tienes otro papá, que puede venir un día a conocerte.
    -  Y Kady también tiene otro papá?
    - No, ella solo tiene a tu papi y a tu abuelo.
    - Yo gano! tengo uno más que ella.
    - Pues creo que no, porque todavia ese papá no ha venido a conocerte, pero no te ha hecho falta, y no tiene uno más que Kady, porque a ella tampoco le hace falta otro, ya ustedes tienen el mejor papá del mundo, ESE QUE SE ESCONDIO POR...AHI, PARA QUE NO LO VEAN, NO HACE FALTA, PERO SI UN DIA VIENE, TU LE DIRAS: !AJA! Y CREIAS QUE YO NO LO SABIA! PUES MIRE QUE YO SE ESO PORQUE MI MAMI Y MI PAPI ME LO DIJERON HACE MUCHO, JEJEJE!
    - Si - lo dice con una sonrisa, que muestra sus dientecitos bien cuidados.
    - Ahora ya sabes algo que la familia guardaba como un secreto, pero se va diciendo cuando ya los niños han crecido y son inteligentes y muy buenos, TU ERES ASI! ve a la sala y trae a la familia, para que sepan que ya tu sabes EL SECRETO!. El énfasis en las palabras tienen el propósito de captar su atención en esa dirección, fijar en su mente la realidad del nuevo conocimiento, al tiempo que se refuerza para que lo asimile con naturalidad.
    - Muestra una sonrisa de complicidad y satisfacción y corre a la sala...
    - Llegan de vuelta, y los padres se muestran un poco nerviosos, entre sorprendidos e incrédulos de ver que Jadi, está contenta y brincona. Antes de que alguien diga algo, Jadi se adelanta y me dice colocando sus manos una en un lado de la boca y otra señalando a su hermanita y tratando de hablar bajito.
   - Doctora...Kadi...puede saber...el secreto?
   - Claro que sí, ella es la partecita pequeña de esta familia, y el secreto de familia deben saberlo todos. Digo esto mientras atraigo a la pequeña, hacia delante del grupo y me dirijo a los padres.
   - Quién quiere comenzar con el secreto?
    Los padres se miran y tratan de cederle uno a otro la palabra, hasta que Jadi dice levantando las manos como si estiviera en la escuela.
    - Yo comienzo!- la interrumpo- porque no dejas que mamá comience?
    - Si!- y entonces todos miramos a mamá.
    - Bueno...- dice la madre- Jadi ya la doctora te dijo y eso es verdad tienes tu papá, que no conoces.
    Entra el padre, dando apoyo a la madre le toma la mano y dice:
    - Si Jadi, pero tu sigues siendo mi reinita y Kady mi princesita - mientras atrae a sus dos hijas hacia él, las abraza y acaricia sus cabellos - La madre no puede contener y sus ojos se humedecen.
    Es un cuadro muy tierno ver ahí a esa familia, liberandose de algo que los mantuvo en constante angustia, temores y disfunciones. Entonces es Jadi, quien se separa y suelta del padre y dice, mientras coloca sus manos en la cintura.
    - Pero... porqué no me lo dijeron! - interrumpo y le digo:
    - Ya te dije, esperamos que tuvieras más grande para que lo comprendas mejor! y cada vez lo entenderás más!
     Entonces es el padre quien contesta.
    - Claro! y ya no me vas a querer porque tiene otro papá?
   - Yo si te quiero, muchisimo, más que a papá Calixto, porque tu eres mi papá de verdad!- dice esto abrazando nuevamente a su padre- entonces, yo pregunto a las niñas.
    -Y bien Jadi, Kadi que les parece eso de conocer los secretos de la familia?
    Jadi contesta.
    - Muy divertido! vamos a saber más secretos?
    La madre le dice, pues no, ese era el secreto!- Kadi dice:
    - A mi no me gustó!- y el padre pregunta.
    - Porqué?
    - Porque no! -contesta.
    Intervengo con la pregunta correcta.
    - Vamos a ver Kadi, qué no te gustó del secreto?
    - Que yo solo tengo dos papás y Jadi tiene tres!- lo dice con cara de disgusto.
    El padre se sorprende y la madre rie, y Jadi se adelanta y dice:
    -No! "manita", ese papá no viene, se escondió y no lo vemos, pero si viene no importa ya tenemos nuestro papá calixto y a  papi!. Solo cuando venga, lo vamos a conocer.
    - Y yo también?
    - ujum!- dice Jadi tomando de la mano a su hermanita.
    - Muy bien familia, de ahora en adelante, ya no habran más secretos, ya lo dijo mamá!- Mientras las niñas se adelentan, le digo a los padres.
   - No se preocupen por la reacción de la pequeña Kadi, es fruto de la competencia que ustedes mismos incentivaron entre ellas, eso irá cambiando, a madida que ustedes dejen de reforzar esa conducta, no haciendo diferencias entre ellas.
    Termina la sesión. La cita se refiere a tres meses, adelantando si hibiere necesidad.

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